Experimentando en la co-creación de un metalenguaje.
¿A qué le pongo el cuerpo?
Primero habían límites, luego apareció el código. No sé llegar a la materialidad.
Hay hibridación y dualidad.
Pienso en círculos y esferas, pienso en un tiempo lineal que no me permite jugar con la atemporalidad de las ideas. Pienso en la crítica y en las luchas políticas diarias que intentamos dar en secreto en nuestras profesiones.
Registro de sobras de un proceso:
Un ejercicio que empezó con una bitácora A5 y lápices. Capas de grafito, capas de color, difuminar con pinceles. Probar, jugar. El gesto repetido se volvió tiempo.
Durante meses repetí ese mismo gesto y ese mismo recorrido hacia el taller de Pintura y pensamiento. Hasta que, a principios de octubre, en el camino, me detuve a leer un grafiti que no había registrado antes:
- ¿Te hace falta perspectiva?-
Esa pregunta se quedó conmigo. Se filtró en el ejercicio: cortar las hojas de la bitácora, tomar distancia, verlas por primera vez colgadas.
Desde entonces, esa pregunta atraviesa la forma en que observo lo que hago y lo que me rodea.
Quizás no era solo para mí.