Hagan caso a Marc Giro, y lean “La odiocracia”, de Luciana Peker.
De entre todos los regalos posibles, Javier Milei eligió una motosierra para Elon Musk. Este objeto en forma de pene dentado es para Luciana Peker —periodista y activista argentina exiliada en España— la metáfora perfecta de la nueva extrema derecha obsesionada con destruir los avances de la cuarta ola feminista y con erradicar las políticas sociales.
Argentina es el nuevo laboratorio de este turboneoliberalismo feudal y misógino, que aspira a extenderse también en España a través de los estrechos lazos entre Milei, Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso. Estos, a su vez, viven espoleados e inspirados por Donald Trump, cuyo eje político es el debilitamiento de la democracia, la represión de la protesta social y el intento de reconvertir a América Latina en el baño trasero y a Europa en un museo sin marcos. Este engranaje del odio gana una elección tras otra. Triunfan los polivillanos, outsiders, autoritarios, neofascistas, que naturalizan el odio, lo vuelven corriente, callejero, permeable, aceptable. Perdemos el sistema en el que se asentó el mundo después del horror del genocidio del siglo XX.
Frente a esta internacional del odio, los feminismos populares, potenciados desde el sur global, ofrecen reparación, se organizan para protestar y ayudan a imaginar un mundo que no sea un charco de violencia, sino un lugar de encuentro.
Todo lo que cuenta David Fernández en “Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid” es 100% real. Gracias por comprarlo y descubrir la verdad, @albacarrillooficial 🫶🏼
El PP lleva treinta años gobernando la comunidad de Madrid. Su capacidad para influir —o desestabilizar— la política española, su visibilidad mediática y su cercanía a los grandes grupos de comunicación y al poder económico hacen que cada temporada de conspiraciones resulte más apasionante que la anterior.
La última estrella de este ecosistema de pocholos, Dalton, pancetas, rasputines y chiquilicuatres es Isabel Díaz Ayuso. De Esperanza Aguirre aprendió a «ladrar» usando un casticismo deslenguado y de Pablo Casado, el escaso valor de la amistad en política; junto a Cristina Cifuentes supo que no hay peor fuego amigo que un bote de crema y tomó nota de qué charcos mediáticos y políticos evitar; Miguel Ángel Rodríguez, el hombre que amenaza a periodistas, le enseñó a decir «fruta» y «ETA» en cada frase y le explicó que, en el arte de la guerra, el relato es más importante que los hechos y que las salvajadas se tapan diciendo barbaridades. Con todas estas actualizaciones de software, Ayuso ha terminado rebelándose, no solo contra las instituciones y los servicios públicos, sino también contra sus creadores políticos, como el programa Skynet de Terminator. Pero, como se dice también en esa película: «Todas las máquinas tienen un interruptor de apagado».
Este libro, construido con casi 200 voces de compañeros de partido, rivales políticos, amigos y enemigos, plagado de anécdotas jugosas y aderezado con datos sobre publicidad institucional y sumarios judiciales, se lee como una parodia de la típica serie política americana: la trama aquí es más interesante, los personajes, más inverosímiles, pero los diálogos son más cutres y, en vez de whisky, se beben cañas. Aun así, no podrás parar de leer.
Gracias a todas las que os acercasteis a la presentación de “Inmaculada” de Valencia, junto a @cfallaras y las autoras, @estherl.barcelo , @mmmarria99 y @martagarcaar 💜 Y gracias a @carlaenproduccion por el vídeo maravilloso.
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El 19 de septiembre de 1983, una chica de catorce años murió al precipitarse desde el tercer piso de un reformatorio de San Fernando de Henares vinculado al Patronato de Protección a la Mujer. Pese a la gravedad del caso, ya que la joven murió bajo tutela del Estado, los jueces dieron carpetazo a la investigación con una rapidez pasmosa y la historia de aquella chica acabó perdiéndose en el olvido.
Hasta ahora.
Marta García Carbonell, Esther López Barceló y María Palau Galdón se propusieron dignificar la memoria de Inmaculada Valderrama, que así se llamaba la protagonista de aquella tragedia. Sirviéndose de archivos y de testimonios, las autoras sacan a la luz muchos detalles desconocidos del caso y se adentran en el siniestro funcionamiento del Patronato de Protección a la Mujer, una institución franquista dirigida al control de las mujeres y que siguió operando hasta 1985, bien entrada la democracia.
¡Ya está en librerías “Contenido explícito. Placer y censura en la cultura popular”, de June Fernández!
A los cuarenta años, con cinco libros y una hija, la autora de este libro comparte un universo erótico y político atravesado por el deseo, por aquello que todavía incomoda, se estigmatiza o se impugna. Un territorio en el que el porno, el sexting, el BDSM, el cruising, el striptease o el perreo dejan de ser lenguajes proscritos para convertirse en espacios de exploración, resignificación y resistencia.
June Fernández —cofundadora de Pikara Magazine, autora de clásicos como 10 Ingobernables— afina su mirada más desprejuiciada y su escritura más adictiva para crear una obra a medio camino entre la memoria, la crónica y el manifiesto íntimo; una genealogía disidente frente a esos discursos que, desde el conservadurismo al feminismo prohibicionista, se dedican a vigilar el deseo.
June Fernández no escribe para convencer, sino para abrir, nombrar y celebrar.
La fotografía de la portada es de @josualbisua ♥️
“Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid”, de David Fernández en El Director de @davidjimenezeldirector .
El PP lleva treinta años gobernando la comunidad de Madrid. Su capacidad para influir —o desestabilizar— la política española, su visibilidad mediática y su cercanía a los grandes grupos de comunicación y al poder económico hacen que cada temporada de conspiraciones resulte más apasionante que la anterior.
La última estrella de este ecosistema de pocholos, Dalton, pancetas, rasputines y chiquilicuatres es Isabel Díaz Ayuso. De Esperanza Aguirre aprendió a «ladrar» usando un casticismo deslenguado y de Pablo Casado, el escaso valor de la amistad en política; junto a Cristina Cifuentes supo que no hay peor fuego amigo que un bote de crema y tomó nota de qué charcos mediáticos y políticos evitar; Miguel Ángel Rodríguez, el hombre que amenaza a periodistas, le enseñó a decir «fruta» y «ETA» en cada frase y le explicó que, en el arte de la guerra, el relato es más importante que los hechos y que las salvajadas se tapan diciendo barbaridades. Con todas estas actualizaciones de software, Ayuso ha terminado rebelándose, no solo contra las instituciones y los servicios públicos, sino también contra sus creadores políticos, como el programa Skynet de Terminator. Pero, como se dice también en esa película: «Todas las máquinas tienen un interruptor de apagado».
Este libro, construido con casi 200 voces de compañeros de partido, rivales políticos, amigos y enemigos, plagado de anécdotas jugosas y aderezado con datos sobre publicidad institucional y sumarios judiciales, se lee como una parodia de la típica serie política americana: la trama aquí es más interesante, los personajes, más inverosímiles, pero los diálogos son más cutres y, en vez de whisky, se beben cañas. Aun así, no podrás parar de leer.
🟣Maria Palau, @mmmarria99 : "A nadie le importó la muerte de Inmaculada".
➡️‘Inmaculada’, la muerte de una menor en democracia que precipitó el final del Patronato de Protección a la Mujer
📻/comunitat-valenciana/2026/05/08/inmaculada-la-muerte-de-una-menor-en-democracia-que-precipito-el-final-del-patronato-de-proteccion-a-la-mujer-radio-valencia/
Hoy os traemos el nuevo libro de June Fernández –el tercero que publica con la camiseta del K.O–, Contenido explícito. Placer y censura en la cultura popular. Un libro libre y provocador sobre las sexualidades no convencionales.
👉🏼 11 de mayo en librerías.
Investigar y escribir son verbos muy solitarios. Creo que, precisamente por eso, agradezco tanto la acogida tan bonita que está teniendo Farsante (@librosdelko ).
Gracias, @emilialaurarias .
Una no sale todos los días en el telediario 🥺
Grabamos en el jardín secreto de @lasinsorga .
“Gerda Taro. Fotógrafa en la guerra de España”, de Fernando Olmeda
La fotógrafa alemana Gerda Taro llegó a España con Robert Capa en agosto de 1936 para documentar la guerra que acababa de comenzar. Idealista y comprometida en la lucha contra el fascismo que se extendía por Europa, quería despertar conciencias e interpelar a los gobiernos occidentales. Sus fotografías de los combatientes y la población civil, así como su trágica muerte a los veintiséis años en la batalla de Brunete, el 26 de julio de 1937, la convirtieron en icono mundial del reporterismo gráfico.
En este libro, Fernando Olmeda —también autor de la primera y única biografía en español de Gerda Taro— se centra en los viajes de la fotógrafa a Aragón, Andalucía, Valencia, Castilla y Madrid, y desvela claves de sus instantáneas más conocidas. Con un rigor exquisito y un excelente pulso narrativo ofrece, a través de las voces de los periodistas e intelectuales que la conocieron, un novedoso retrato de la primera fotógrafa caída en un frente de combate en la historia.
Feliz 1 de mayo, @isabeldiazayuso
Buen día para sacar este fragmento de “Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid”, de David Fernández.
El PP lleva treinta años gobernando la comunidad de Madrid. Su capacidad para influir —o desestabilizar— la política española, su visibilidad mediática y su cercanía a los grandes grupos de comunicación y al poder económico hacen que cada temporada de conspiraciones resulte más apasionante que la anterior.
La última estrella de este ecosistema de pocholos, Dalton, pancetas, rasputines y chiquilicuatres es Isabel Díaz Ayuso. De Esperanza Aguirre aprendió a «ladrar» usando un casticismo deslenguado y de Pablo Casado, el escaso valor de la amistad en política; junto a Cristina Cifuentes supo que no hay peor fuego amigo que un bote de crema y tomó nota de qué charcos mediáticos y políticos evitar; Miguel Ángel Rodríguez, el hombre que amenaza a periodistas, le enseñó a decir «fruta» y «ETA» en cada frase y le explicó que, en el arte de la guerra, el relato es más importante que los hechos y que las salvajadas se tapan diciendo barbaridades. Con todas estas actualizaciones de software, Ayuso ha terminado rebelándose, no solo contra las instituciones y los servicios públicos, sino también contra sus creadores políticos, como el programa Skynet de Terminator. Pero, como se dice también en esa película: «Todas las máquinas tienen un interruptor de apagado».
Este libro, construido con casi 200 voces de compañeros de partido, rivales políticos, amigos y enemigos, plagado de anécdotas jugosas y aderezado con datos sobre publicidad institucional y sumarios judiciales, se lee como una parodia de la típica serie política americana: la trama aquí es más interesante, los personajes, más inverosímiles, pero los diálogos son más cutres y, en vez de whisky, se beben cañas. Aun así, no podrás parar de leer.