“Giselle pide ser abrazada, besada, cantada, bailada, desvestida y hasta reverenciada. El público, poco a poco, se integra y muchos espectadores accedieron a participar.
No se rompió la cuarta pared, sino que se llevaba al espectador hasta el Inframundo, y por un breve instante, Giselle ya muerta era nuestro psicopompo, y el espectador pisaba ese umbroso suelo tapizado de evanescente tul e interactuaba con la estantigua más famosa del ballet histórico-memorial, así se provocaba una comunicación extrema que lleva a la aceptación del drama y su irresoluble desenlace, un llano distanciamiento, una frontera feérica con la muerte como límite.”
- Roger Salas, Scherzo
@scherzo.es
Últimas 3 funciones de Giselle en
@nave_73
16, 23 y 30 a las 19h
¡Venid mañana a celebrar San Isidro con nosotras!🫶🏼
Tenéis el link a las entradas en nuestra bio ✨
Las fotos son de
@carlamaro__