Luis Troquel, periodista y músico, describe a la perfección el concierto que nos espera mañana en el Conservatori Liceu, el esperado debut en nuestro festival de Soleá Morente. Troquel conoce bien a la mediana de los Morente, entre sus hermanos Estrella y Kiki: compuso para ella ‘Suelo español’, copla satírica que contaba con colaboradores como, entre otros, Sílvia Pérez Cruz, Raül Fernández, ‘Refree’, y Rosalía.
DEUDA PENDIENTE
🖋️ Luis Troquel
Flamenca de cuna y musa del indie alternativo. La suya es una carrera de versos quebrados, de inesperadas rimas que la han llevado a dejar su alma en muy diferentes escenas. A diferencia de sus hermanos, que ya actuaban cuando iban aún al colegio, Soleá Morente tardó más en alzar la voz para cumplir un sueño no cumplido de su padre, y que ella también soñaba para sí misma: estudiar una carrera universitaria. Su debut fue toda una sorpresa, y no ha dejado de sorprender desde entonces en cada uno de sus proyectos.
Hoy 23 de noviembre se cumplen 15 años del último concierto de Enrique Morente, que fallecería solo veinte días después. Fue en El Molino de Barcelona, muy cerca de donde mañana (24 de noviembre) Soleá actuará, en el auditorio del Conservatori Liceu. Acompañada solo por dos guitarristas y el repertorio de un disco en su día truncado, que empezó a trabajar junto con su padre y no concluyó hasta este año pasado: ‘Mar en calma’. Producido por el gran Isidro Muñoz, con maridajes flamencos, tropicales y jazzísticos y versiones también arraigadas ya en su corazón, como esas bellísimas ‘Palabras para Julia’ de Paco Ibáñez. En el concierto también incluirá éxitos pretéritos, de discos como ‘Aurora y Enrique’, ‘Lo que te falta’ y el todavía anterior ‘Ole Lorelei’, donde fue pionera en eso de disparar el autotune en una voz flamenca.
Tendremos que esperar aún para escuchar en directo las canciones del disco más electrónico que justo acaba de publicar: el vibrante ‘Sirio B’. Lo de este lunes, más íntimo y orgánico, tiene algo de primera y última oportunidad. De saldar otra deuda pendiente que tenía, en este caso con Barcelona: envolvernos en la marea de su ‘Mar en calma’.