Trabajo en un mundo donde la perfección se mide en centímetros, y cuidar el cuerpo es una exigencia constante. Esa exigencia me llevó a buscar respuestas.
Me acerqué a la nutrición desde la curiosidad, pero pronto entendí que no bastaba con contar calorías o seguir una dieta.
Quería comprender qué ocurre en el cuerpo cuando hay estrés, inflamación o emociones que se callan.
Esa búsqueda se convirtió en mi propósito:
entender cómo se conecta lo que pensamos, sentimos y comemos.
Así nació klauinstinto,
de mi historia, de mis estudios
y de mi necesidad de encontrar sentido entre el cuerpo y la mente.
Un espacio nacido de la práctica y la presencia,
para acompañarte a transformar lo que pasa dentro de ti y ayudarte a encontrar equilibrio en el tiempo.
klauinstinto.com
Mi historia, mi método
y el lugar donde empieza tu propio proceso.
✨ ✨ ✨
Durante casi diez años eliminé el pan de mi vida porque me sentaba mal.
Hasta que entendí que el problema no era el pan, sino cómo se hacía.
Cuando conocí el @obradorsanfrancisco supe que ahí había una forma distinta de hacer las cosas:
harinas cuidadas, fermentaciones largas y un respeto absoluto por el proceso. 🥖✨
Porque el bienestar no está en prohibir alimentos, sino en elegir productos hechos con intención y calidad.
Y ese, para mí, es el auténtico lujo.
Si llevas meses sin regla,
provocar el sangrado no significa
haber recuperado el ciclo.
En una amenorrea hipotalámica,
antes de tapar el síntoma,
hay que entender por qué
el cuerpo deja de menstruar.
✨
Admiramos (o envidiamos) lo que vemos,
pero no siempre estamos dispuestos a sostener
el trabajo que hay detrás.
Decisiones incómodas, renuncias
y constancia cuando no apetece.
💭
Entrenas,
comes “bien”
y no notas cambios.
El músculo se construye cuando el cuerpo recibe
lo que necesita,
en el momento preciso.
Proteína, grasas, hidratos:
cada uno tiene su momento.
Si llevas meses entrenando sin obtener resultados, empieza por aquí.
Tu atención se está reduciendo.
Y la estás entrenando tú.
Cada vez que abres el móvil sin darte cuenta.
Cada vez que llevas tres segundos quieta y ya necesitas algo.
Cada vez que no dejas ni un hueco vacío.
Tu cerebro aprende lo que repites.
Y si le das estímulos de segundos,
se acostumbra a eso.
Luego pasa esto:
– te cuesta concentrarte
– dejas cosas a medias
– necesitas estímulo constante
– necesitas ruido de fondo para casi todo
Todo esto tiene un coste.
La atención y el autocontrol gastan energía.
Un cerebro que vive saturado responde peor.
Más impulsividad.
Menos claridad.
Menos control.
Dormir mal y vivir en estímulo constante
impactan en lo mismo:
tu capacidad de sostenerte.
Así que la pregunta es esta:
¿Cuánto rato puedes estar contigo
sin buscar algo que te saque de ahí?
Porque esto también se entrena.
🧠✨
La semana pasada hice una pregunta en consulta que se repite más de lo que parece.
¿Qué te dices después de comer más de la cuenta?
Las respuestas eran casi calcadas:
mañana ayuno, mañana empiezo, mañana lo arreglo.
Y ahí está el patrón.
Está en lo que haces después.
Porque ese diálogo interno es el que mantiene el ciclo:
restringes, te desbordas, intentas compensar y vuelves a empezar.
Con el tiempo, deja de ser algo puntual.
Se convierte en la forma en la que te relacionas con la comida.
Y lo más delicado es que acabas creyendo que el problema eres tú.
Que te falta control, disciplina o fuerza de voluntad.
En consulta trabajo justo ahí.
En romper esa respuesta automática que aparece después de comer.
En que puedas terminar una comida y seguir con tu día.
Sin cuentas mentales. Sin estrategias para compensar.
Ahí es donde empieza a cambiar todo.
Si te has visto en este bucle, te leo.
💭
Nos vendieron que con esfuerzo todo saldría bien.
Cumples,
pero no encajas.
Y lo que no sabes gestionar
lo acabas pagando,
muchas veces, con la comida.
¿De verdad te compensa seguir así?
🫀