Hoy, simplemente, quería escribir en la madrugada.
"Mientras, los amantes se consumen.
Como lobos, como animales.
La luna solo dió luz para favorecer el encuentro.
Dió camino.
Y como estuvo, se va, ya no la necesitan.
Suelta, la luna suelta, y deja el camino libre a los amantes.
Ya no podrá el lobo lamerse las heridas a la luz de ella.
Ya no podrá la loba ver con claridad la oscuridad que se esconde tras el aullido fingido del lobo.
"Buena suerte" les digo.
Le dice la luna, "en el camino"."
No hay nada tan gratificante como dormir tranquila, bajo esta y las lunas que vendrán. No hay nada tan gratificante como saber qué, el torbellino de pensamientos no es mio, ya que solo hay paz y fidelidad a unos valores propios. Y que, qué bonito es ver volar y sentir que vuelas. Ver cómo aprendemos al compás descompasao' pero sin dejar aprender.
Pienso en la estela que dejan los pasos de vagón en vagón y ese "tiro por que me tocas y empujas".
Un reguero de pensamientos que no tienen "un punto y final" y paso a otro.
Llego, sonrío, saludo, me cambio de uniforme.
Me desnudo en unos baños y me visto de lo siguiente, "personaje real, cotidiano, que lucha por no ser mediocre en un mundo de miradas ínfimas y el último número de "¿Cómo ser una mujer de valor o al menos parecerlo?" .
Pantalón negro a pinzas y torso desnudo frente al espejo del lavabo. Sigo.
"Y ¿ese lunar? ¿me suena de haberlo visto antes?".
Brazo / manga, brazo / manga.
"¿Abrochar de arriba abajo o de abajo a arriba?" Pienso.
Un último botón y coloco el cuello de la camisa blanca que ha sobrevivido en la mochila durante horas sin arrugarse.
"¿La MMA de un silencio entre dos bocas a menos de 5cms de distancia, de cuánto será?" mientras, recojo mi pelo en una trenza extensa y retiro los restos de rímel para no hacer de mi ojera un socavón aún más profundo.
Aseo mi cara cadena perlada de dientes, me observo y me digo "me reconozco" de arriba abajo y paso a ser "eso siguiente" del día de hoy.
Frescura y simpatía mientras paseo brochetas y tarareo algún tema que repasamos esta mañana en la escuela de música.
Una alumna me preguntó temprano, "¿Qué vas hacer hoy, profe?" - "Pasear, Mati, pasear por Madrid" le contesté ahorrándome en la oración el complemento circunstancial de lugar extensional "por (el metro de) Madrid (para llegar al siguiente trabajo)".
Manejo la bandeja templada y ahora la estela ya no son solo pasos y pensamientos, ahora la estela también huele a pollo Teriyaki.
Mayo y los pasos.
Parace que las niñas que Sorolla pintó, crecieron.
Eso, o que echo de menos a Ro.
Jugando a que es verano en primavera y a que aún queda algo de las niñas que fuimos en plena treintena.
Foto de @apeccim ❤️