Con el paso del tiempo aprendí qué: irse de algunos lugares, también es cuidarse. Alejarse de alguna gente también es protegerse. Cerrar algunas puertas también es quererse. Y cuando te vas solo hay que llevarse consigo lo bonito, lo que te inspira, lo que te ayuda a ser un mejor ser, Adiós mi Bogotá querida me voy feliz de haber podido compartir con tantas personas maravillosas que hicieron de este tiempo un gran recuerdo, se les quiere profundamente y en el camino nos volveremos a encontrar.