La dificultad de encontrar algo que realmente nos represente.
La frustración de sentir que nada termina de decir quién somos.
El cansancio de ver siempre lo mismo.
De vestir por inercia.
De adaptarnos, en lugar de expresarnos.
Porque cuando la ropa deja de ser identidad,
se vuelve uniforme.
Y para quienes realmente habitamos la moda,
eso incomoda.
Ph.
@juancm.ph