Cada vez me siento más joven y más confundida. Sobre esta edad no tengo ninguna certeza: solo estas botas de lluvia para pasar la temporada y una cartera plateada en la que guardar los pequeños objetos de la época
Las monjas esperan la procesión con paciencia mientras ven sus celulares. Saben que viene algo grande, un momento fuerte o importante. Es viernes y esta es la fiesta. Nos enseñaron que para pedir hay que mirar hacia abajo, pedirle a la tierra. Mi mirada sobre los paisajes de américa latina es, sin embargo, horizontal como un verso que recito de memoria y que es siempre diferente.