Ta fuertesita la vuelta no?
Entre más le pide uno a Dios enfoque, más le manda a uno voleito a ver si si era en serio.
Párese, sóbese y dele.
Tamos vivos, FE mis muchachos.
Es difícil escuchar a Dios en el afán de todos los días, pero si que lo escuche fuerte y claro en este viaje, en “la suerte” o “el privilegio” de estar PRESENTE en esta ciudad, en la soledad de caminar por calles ya conocidas para darles un nuevo significado, en sentirse merecedor de que todo lo bueno de la vida también te pase.
Gracias a todas las personas que lo hicieron posible y que fueron de nuevo la certeza de una bendición transformadora que con total consciencia estoy disfrutando.
Todo lo que pasa o no pasa crealo que cobrará sentido en la promesa de su acción porque “en el momento adecuado yo el señor haré que suceda”. Isaías 60:22