El hablar era un deporte que casi no practicaba cuando era chiquito ya que me trababa cuando lo hacía; Recuerdo en una reunión familiar haber dicho algo y de pronto se produjo un silencio extraño y las miradas se hicieron puentes. La tía dijo “Ah! Habla!“ y varios sonreímos.
Mi vieja de chiquito me llevo a varias fonoaudiólogas porque a parte de la tartamudez no podía pronunciar bien la doble R, palabras tales como perro, carro, barro, zorro trataba de evitarlas. Terminé en una biblioteca popular por atrás de casa donde atendía un psicólogo, la fachada recuerdo que tenía un mural de Cortázar enorme fumando una pipa de está se desprendían sueños.
Yo, de nueve años tocaba el timbre, esperaba un ratito hasta que llegaba el psicólogo, Fabián. Íbamos los dos caminando por el parque, el caminito de piedras, pasando por el mástil con la bandera Argentina hasta el fondo del terreno donde estaba la biblioteca; Un cuartucho de 3x5 con un poco de olor a sahumerio que intentaba tapar la humedad, el olor que no se podía tapar era el de los libros que invadían el cuartucho que estaba iluminado con varias luces cálidas de mesa, en una de ellas jugábamos al ajedrez, la situación me hacía sentir adulto: Me sentaba en una silla alta, rodeado de libros, jugaba al ajedrez —juego que me había enseñado mi abuela— y lo mas importante hablaba de manera fluida.
El otro día me crucé a Fabián en la calle, con su mujer y sus dos hijas. Me dio cosa saludarlo y contarle quien era, capaz ni se acuerda. Pero si lo hiciera, le contaría cuanto he progresado, que ya la doble R la pronuncio bien, que me trabo muy poquito pero eso hoy día es lo de menos porque aparte de hablar…bastante también se escuchar.
Retazos de lo que estoy siendo. Para conocernos nos tenemos que seguir encontrando. Abrazos!
Gracias por está hermosa entrevista @marioscafide@martinodermatt45
@yulianfoto un placer hacerte fotos. A Yuli lo tuve como profe en @instituto.imdafta.mda lugar en el que crecí muchísimo con respecto a lo fotográfico.
¿Qué es ser revolucionario?
Quedarse, en un mundo donde todos huyen sin saber hacia dónde.
Huir, pero esta vez hacia algún lado.
Responder por otro, incluso cuando nadie lo pide.
Hacer desde el deseo hasta agotarse,
descansar y volver.
Y volver.
A veces no hago ninguna.
Otras veces, con solo atreverme a hacer una, ya estoy hecho.
¿Para vos qué es ser revolucionario?
Los leo.
Besos y abrazos!
Gracias por estas fotos @milagroslozanook