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Hace un año le bajé el volumen al mundo entero y me bajé. Después cuando abrí los ojos no veía y cuando vi todo me parecía nuevo pero entendible.
Como el apagón no tiene nombre le pusimos la muerte, el exorcismo, el pasaje, la resurrección y todos esos conceptos que claro que me encantan. También podría ser el salvataje, la iluminación, el amor verdadero y el final de un círculo que terminó de cerrar.
Perdí hambre, fuerza y equilibrio; con miedo escribí poemas y le apretujé las manos a las personas que me mostraron cuál era el suelo y me recordaron que yo sé hacer crecer plantas: que hay que esperar. Mirar y esperar. Regar. Cuidar.
Una torre brillante, así me sentí, soportada piso por piso, hecha de todo tipo de materiales, amadísima, absolutamente anormal, diciendo gracias como buen día.
Eso nomás.
Ahora a un año,
gracias
y buen día.
❤️
Irito.
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Hace un año le bajé el volumen al mundo entero y me bajé. Después cuando abrí los ojos no veía y cuando vi todo me parecía nuevo pero entendible.
Como el apagón no tiene nombre le pusimos la muerte, el exorcismo, el pasaje, la resurrección y todos esos conceptos que claro que me encantan. También podría ser el salvataje, la iluminación, el amor verdadero y el final de un círculo que terminó de cerrar.
Perdí hambre, fuerza y equilibrio; con miedo escribí poemas y le apretujé las manos a las personas que me mostraron cuál era el suelo y me recordaron que yo sé hacer crecer plantas: que hay que esperar. Mirar y esperar. Regar. Cuidar.
Una torre brillante, así me sentí, soportada piso por piso, hecha de todo tipo de materiales, amadísima, absolutamente anormal, diciendo gracias como buen día.
Eso nomás.
Ahora a un año,
gracias
y buen día.
❤️
Irito.
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Hace un año le bajé el volumen al mundo entero y me bajé. Después cuando abrí los ojos no veía y cuando vi todo me parecía nuevo pero entendible.
Como el apagón no tiene nombre le pusimos la muerte, el exorcismo, el pasaje, la resurrección y todos esos conceptos que claro que me encantan. También podría ser el salvataje, la iluminación, el amor verdadero y el final de un círculo que terminó de cerrar.
Perdí hambre, fuerza y equilibrio; con miedo escribí poemas y le apretujé las manos a las personas que me mostraron cuál era el suelo y me recordaron que yo sé hacer crecer plantas: que hay que esperar. Mirar y esperar. Regar. Cuidar.
Una torre brillante, así me sentí, soportada piso por piso, hecha de todo tipo de materiales, amadísima, absolutamente anormal, diciendo gracias como buen día.
Eso nomás.
Ahora a un año,
gracias
y buen día.
❤️
Irito.