“Paella Social Club” VOL. II para amantes de la buena comida, pero adoradores de la sobremesa.
Paella Señoret a cargo de @iltitole y para complementar tendremos un menú especial:
- Ostiones @benditomar.mx con Salsa Rasurada -
- Tiradito de Dorado con Leche de Tigre -
- Cebollas en Tempura de Recado Negro sobre Jocoque con Ajo Confitado y Habanero Quemado -
-Ensalada Verde con Hierbas, Pepita de Calabaza, Nopal Curado, Manzana Verde y Aderezo de Ajo Quemado -
- Ravioles de Jaiba Suave con Salsa de Ostión Ahumado -
- Atún al Carbón con Ajo y Jengibre -
¿Cuándo? Sábado 25 de Abril
¿A qué hora? 3 PM
🍷🥘🍸🍴🫒🌶️🦐💃🏻
Las visitas a la ciudad de mis queridos amigos de Málaga.
Una cosa de la que presumo con orgullo es de las amistades que tengo tanto en España como en México.
Pero cada vez que viene una visita de Málaga es un gusto poder enseñarles esta preciosa ciudad y compartirla con la gente que quieres.
Amistades que duran más de 15 años algunas más de 25 y ahí seguimos, igual de gremlins que cuando vivíamos en la costa del sol de chiquitos.
Nos veo ahora y no nos parecemos nada de nada pero ahí seguimos divirtiéndonos como bien sabemos.
Qué bonito es que te vengan a visitar.
pd: no se aceptan más visitas hasta nuevo aviso
El 7 de enero de 2026 hice un año en CDMX.
La he liado bastante.
He sido un privilegiado espectador de la esencia más chilanga de esta ciudad.
He chambeado como nadie. Y siendo humilde la verdad que le he dado un flow encantador a esta ciudad que le hacía falta.
Dame un año más y seré parte del realismo mágico chilango.
He conocido gente brillante, peligrosa (en el buen sentido), juguetona como me gusta…
y maestros de vida disfrazados de amigos de madrugada.
Aquí he ganado, he perdido, he facturado, he amado, he llorado, he hecho contactos imposibles y he tomado decisiones que no le contaría a mi mami.
CDMX no es una ciudad.
Es una prueba de carácter.
Y pienso quedarme a juguetear…
Agente 011 activo
Viaje al Cono Sur con el patrón J.
Visita a L., argentino senior, bandido elegante del que estoy aprendiendo mucho.
Agenda a full tanto en Buenos Aires como en Chile.
Aterrizamos un lunes después de pasar la noche en Aeroméxico desde CDMX. Mucho trabajo por hacer… y yo con el tiempo justo porque el jueves tenía que estar en Bogotá para un evento.
El Cono Sur. Ese mercado tan ignorado por muchas empresas internacionales y que, en mi opinión, es una mina de oro.
Argentinos y chilenos tienen algo maravilloso para hacer negocios: son directos y transparentes. Y eso, para negociar, es ORO.
El momento es clave. Llegamos a Mercado Libre —la empresa más grande de LATAM— justo cuando la competencia ya los está olfateando.
Ellos desde San Francisco.
Nosotros desde sus oficinas.
Ser encantador siempre trae buenos resultados.
Miércoles:
Almuerzo en Buenos Aires.
Cena y joda en Santiago de Chile.
6am vuelo a Bogotá (casi no llego por liarme).
Despierto en Bogotá.
Reserva en 2 horas en Osaka.
Host del hackathon.
Vuelo a CDMX: llega Jedrek desde Polonia y hay que enseñarle la ciudad…
50.000 km esa semana hasta aterrizar en Madrid.
Ahora entiendo un poco más a mi madre cuando trabajaba de azafata mientras nosotros éramos niños.
Esto solo empieza.
Hay mucho trabajo por hacer.
Brasil, diciembre 2025 🇧🇷
Mi compi Marc, con gran generosidad, me propuso ir juntos a Río de Janeiro a teletrabajar de chill.
Y yo, que desde 2022 soñaba con volver a esa ciudad, pensé seran unos preciosos días de teletrabajo y descanso en la playita, que deli. Ay que inocente soy siempre.
Esta vez Río sacó mi versión más salvaje.
Hice un amigo argentino que me llevó de joda a la favela de Rocinha. Durante cinco gloriosos minutos fui el rey de la noche… hasta que empezaron a aparecer AK-47 como si estuviéramos en GTA.
Esa mezcla entre gente bailando alocadamente, musicón, armas y las vistas más locas de la ciudad me hizo sentir que estaba en una versión brasileña de la película El gran Lebowsky.
De los seis días que estuvimos, cinco salí a escuchar funk y samba, bailando en hawaianas como si estuviera poseído por el demonio carioca del goce.
Compré 30 camisetas de fútbol que probablemente nunca volveré a ponerme y dejé mi humilde huella en la arena de Copacabana.
Conclusión:
Río es una ciudad que A MI me sienta mejor en dosis controladas. El dios romano BACO de la fiesta y el vino vive dentro de mí y ha que tenerlo encerrado.
Vivir allí sería un riesgo serio de desbaratar todos los objetivos de vida que me he propuesto desde que llegué a México.
Pero qué maravilla es ser carioca por unos días.
Su cultura, su comida, su bohemia.
Y ese espectáculo constante —cientos y cientos de cariocas besándose intensamente a cualquier hora, en cualquier contexto y circunstancia— debería ser, sin discusión alguna, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Punta del este: Un lugar mágico del que no te queres ir nunca pero cuando analizas y reflexionas es un sitioo muito peligroso para chicos inocentes como @navafigueroa y yo. Nunca volveré pero me quedo con recuerdos súper lindos. Me sigue pareciendo la bomba que nos paguen por esta vaina.