Buenos Aires, AR.
21:37, ya casi es hora de.
Dormir es inevitable; morir, también.
Este ensayo, ilustrado durante el primer año del
@ilusposgrado , explora el sueño y la muerte. Cómo estos dos mundos, intangibles por igual, conviven y se mezclan como fragmentos de un glitch, a la vez que se fusionan con la noche y la oscuridad. Nos adentramos en imágenes infinitas, caleidoscópicas —grotescas y etéreas—, de las que anhelamos desesperadamente despertar.
Entre literalidad y simbolismos, ensayo respuestas: ¿será que morir se siente como caer rendida al sueño?
Gracias (una vez más)
@patriciooliver.arg 💀🖤 y
@estudiocat 🌚✨ por este viaje de bocetos, crisis existenciales, oscuridad y destellos iridiscentes. También
@orli__ por las charlas sobre requiems, mis compañías durante varios días y noches.
Estos dibujos tienen un poco de aquí y otro poco de allá; mañanas repletas de música e investigaciones sobre dioses y lugares inhóspitos. Muchos ratos de mirar perdidamente al sol y la luna. Y, sobretodo, tiene mucho de las profundidades más profundas de mí.