Hola mi nena preciosa.
Hoy hubieras cumplido 7 años y te extraño más que nunca. El tiempo que tuvimos fue más corto de lo que yo hubiera deseado, pero llenaste cada uno de esos días con la alegría más inmensa que haya sentido en mi vida y aunque estoy triste por tu partida, siempre estaré agradecido por haber sido tu familia aunque fuera por un breve instante. Te amo donde quiera que estés
Zelda, mi nena hermosa cruzó el arcoíris y se llevó con ella una parte de nuestro corazón. Pero no sin antes enseñarnos muchas cosas que dejaron huella más allá de nuestra pequeña familia. Jamás creí que me iba a enamorar tanto de una perrita ni que ella iba a enamorar a tantas personas. Gracias por mostrarle a tanta gente que los pitbull son los perros más amorosos del mundo, gracias por ayudarme en tiempos difíciles, por recibirme siempre con tanta emoción al llegar a casa y por siempre tener tiempo para mí. Espero que aproveches mucho para correr y revolcarte en donde quiera que estés, porque el día que nos volvamos encontrar no voy a soltarte nunca. Gracias a todos los que fueron parte de su vida y le brindaron su cariño.
Te amamos Zelda