A veces necesito conectarme con el humo sagrado y elevarme… ver la vida en macro, con mirada de águila.
Y en ese vuelo siento a las almas de mis amigos: el lobo que me cuida, el jaguar que me afirma, el colibrí que me aligera, el búho que me guía en la noche.
Ellos me rodean, me sostienen y me llaman de regreso a la Tierra.
Nunca vuelo solo