El universo de ALUVE by Lavel nace entre texturas naturales, tonos tierra, sombras suaves y el resplandor cálido de la llama.
Su estética mezcla la limpieza del diseño contemporáneo con una sensación orgánica y serena. Cada empaque, cada aroma y cada detalle visual fueron pensados para transmitir equilibrio: belleza sin exceso, fuerza sin ruido, lujo sin ostentación.
ALUVE no busca llenar un espacio.
Busca cambiar cómo se siente.
Nueva marca. Nueva atmósfera.
ALUVE es una invitación a bajar el ritmo.
A encender una vela no solo para iluminar, sino para crear una pausa. A dejar que el aroma transforme el ambiente. A sentir cómo un espacio cambia cuando hay intención, calma y fuego.
Inspirada en elementos esenciales a tierra, la botánica, la sombra y la luz, ALUVE by Lavel crea una experiencia íntima, cálida y sofisticada.
Un ritual pequeño.
Una atmósfera nueva.
Una forma más consciente de estar.
ALUVE by Lavel.
Una nueva línea creada para transformar la forma en que habitamos los espacios. Velas, aromas y objetos sensoriales que van más allá de lo decorativo: piezas que acompañan momentos, encienden atmósferas y convierten lo cotidiano en ritual.
ALUVE nace desde la calma, la luz tenue y la elegancia silenciosa.
Una marca donde el fuego, la textura, el aroma y el diseño se encuentran para crear presencia.
Aurora es un espacio donde las máscaras se caen y la conexión se vuelve posible.
La identidad que construimos no solo comunica, sino que sostiene esa experiencia en cada punto de contacto, permitiendo que la marca crezca sin perder su sensibilidad y cercanía.
Porque al final, Aurora no se trata de eventos, sino de lo que sucede dentro de ellos, encuentros reales que se sienten, permanecen y dejan huella.
Diseñamos un sistema visual que refleja cómo se vive Aurora, sin presión, sin estructuras rígidas, permitiendo que todo fluya de forma natural.
Un lenguaje orgánico, flexible y en constante movimiento, que se adapta a cada experiencia sin perder su esencia.
Cada aplicación fue desarrollada para acompañar momentos reales, donde las conversaciones surgen, las barreras se disuelven y las personas simplemente pueden ser.
Aurora nace de una verdad simple: muchas veces llegamos solos, y eso está bien.
Lo importante no es cómo llegas, sino lo que sucede cuando estás dentro.
Desde Prisma construimos una identidad que parte de esa idea, transformando un propósito profundamente humano en un sistema capaz de sostenerlo, amplificarlo y hacerlo visible.
Una marca pensada para acompañar, abrir y dar espacio a que la conexión ocurra.
Gracias Dios. 🙏
Hace casi 3 años inicié este canal sin entender que iba a ser mi gasolina y motivación del día a día. Ha sido un camino largo que me ha traído hasta aquí. Con caídas, frustraciones, euforia, calma. A mis 24 años cuando empecé con el canal, estaba perdido. Hoy a mis 26, siento que he encontrado mi propósito.
Todavía queda muchísimo por construir y objetivos por cumplir, siempre con la intención de aportar, crear un mejor país 🇪🇨 y ayudar a más personas a entender el mundo de los negocios y finanzas.
Gracias a mi madre, a mi padre, a mi hermano, a mi familia 🧑🧑🧒🐕🐈, a mis amigos y las marcas que confían en mí. A los que han estado siempre y también a los que ya no están. De todos he aprendido algo valioso.
A mis seguidores, porque sin esta comunidad este video no existiría 🫂.
Y a @hello.prisma 🎥 por este branding tan bacán.
Amor Fati. Seguimos en el camino 👣. #ecuador #negocios #josechoeconomia #empresas #finanzas
La nueva identidad de Josecho Economía se construye sobre un sistema visual claro, flexible y reconocible.
Desarrollamos un lenguaje gráfico pensado para explicar datos, mercados y decisiones financieras de forma visual y entendible. La marca combina una estética contemporánea con recursos diseñados para contenido digital: animaciones, gráficos y composiciones que ayudan a simplificar lo complejo.
Una identidad preparada para crecer, sin perder la esencia y la confianza de sus seguidores.
Josecho Economía empezó con una decisión: explicar la economía de forma clara.
Con el crecimiento del proyecto surgió una nueva etapa: construir una identidad capaz de acompañar esa evolución.
Desarrollamos una marca que traduce la esencia de Josecho en un lenguaje visual propio. Una identidad pensada para comunicar economía con claridad, carácter y una proyección que va más allá del contenido digital.
Una marca que mantiene lo más importante: decir las cosas como son.
Hildegard se construye como un sistema gráfico estructurado y contemporáneo.
Se desarrolló una arquitectura visual modular que permite crecer con orden, incorporar ediciones de temporada y expandirse hacia nuevos formatos sin perder identidad. Los patrones geométricos aportan identidad propia reforzando su posicionamiento.
Hildegard no reemplaza ni cambia su esencia, solamente está respaldada por una identidad coherente, sólida y preparada para evolucionar.
La decisión fue estratégica antes que estética. Más que actualizar un logotipo, se trataba de redefinir el significado de la marca. El cambio de nombre a Hildegard introduce una dimensión conceptual más profunda, vinculada al conocimiento, la técnica y la experimentación consciente, inspirada en Hildegarda de Bingen y su relación histórica con la fermentación y el estudio botánico.
La estrategia consistió en pensar la identidad como un sistema y no como una pieza aislada. Construir una arquitectura visual capaz de ordenar el portafolio, anticipar perfiles de sabor y acompañar futuras expansiones. La marca debía comunicar control, criterio y visión de largo plazo, convirtiendo la producción limitada en un atributo premium y no en una limitación operativa.
Spiega era una cerveza artesanal con producción limitada y una intención clara detrás de cada receta. Había criterio en el proceso, cuidado en los ingredientes y una búsqueda real por hacer las cosas bien. Sin embargo, esa claridad no estaba reflejada en su identidad. La marca no contaba con un sistema gráfico que le permitiera organizar su portafolio, diferenciar estilos ni proyectarse hacia nuevos formatos con coherencia.
El problema no era el producto, era la estructura. La identidad comunicaba que era artesanal, pero no evidenciaba orden, visión ni capacidad de crecimiento. El desafío consistía en construir una marca capaz de sostener un posicionamiento más sólido y preparado para evolucionar sin perder autenticidad.