Había dejado de subir, pero no de vivir. ✨
A quien quiera leer:
No exagero cuando digo que he vivido mil vidas en estos seis meses en México. Me encantaría que cada temporada luciera tan colorida como este post, pero nada más lejos de la realidad. He afrontado retos que me han hecho dudar de mí, pero también me he deslumbrado con horizontes nuevos que me obligan a soñar más grande.
No soy el mismo que salió de Colombia lleno de miedo, incertidumbre y esperanza. Hoy veo todo distinto. La incertidumbre no ha desaparecido, pero la resignifiqué y hoy me gusta encontrarla en cada persona inspiradora que se cruza en esta nueva etapa; quizá camine conmigo para siempre, y qué fortuna abrazarla.
Hoy no sueño con una meta estática; solo deseo de corazón la valentía de seguir moviéndome sin importar las circunstancias, conectar con personas mágicas, ver nuevos colores (soy daltónico jaja), probar nueva comida, escuchar diferentes posturas y seguir encontrándome en nuevas versiones.
Y hoy amo esta versión, la que se enloquece con veranos eternos y tacos jugosos; la que ríe con las jacarandas y llora de agradecimiento; la que ama vivir, incluso sin tener todo resuelto.
A los que me han acompañado en este camino, a cada apoyo, a cada hombro, a cada llamada a larga distancia, a cada persona que leyó hasta aquí y a México, que hoy es mi hogar… mil y mil gracias.
Ya volveré a subir cositas :)) porque por fin me siento listo… y a ver qué pasa. 🙆🏼✨🥰