Cerró Ombú y estás son las fotos que
@donia.natu sacó en nuestra última noche juntas en el bar de sillas cómodas, buena birra y precio popular.
Fuimos a Ombú los días de calor después del lago y fuimos a Ombú los días donde hacía PERRA ROSCA.
Fuimos a Ombú muy lookeadas y también fuimos a Ombú con pelo duro de olor a fogón después de días de estar en el parque.
Además de aprovechar el happy o hacer vaquita para pedir una jarra de Ipa Argenta y terminar compartiendo la mesa con alguien qué pasaba por el bar "por si habia algún conocido" -preciosisima costumbre local-, fuimos a Ombú a abrazarnos, a cantar, a chusmear, a jugar al ajedrez, a llorar de risa, a estar menos tristes, a bancar la malaria de fin de mes con una pinta a medias y a celebrar la buena nueva con picoteo de calenchus.
La verdad es que intentamos ir a otros bares pero terminabamos siempre en Ombú. Incluso cuando "se puso" y nos teníamos que sentar en la vereda, seguimos yendo. Y para cuando la gente dejó de ir...sostuvimos.
Incluso llevamos al bar a la gente que venía a conocer Esquel con el mismo entusiasmo que los llevamos al alerzal jajaja 🏔️
De algún modo, el bar de Martín vio crecer nuestra amistad y creo que por eso un día las pintas de reencuentro pasaron a ser ahí. Fue sin acordarlo mucho, pero después de un año de no estar las cinco en la misma ciudad y extrañarnos a full el pacto implícito de que nuestra primera juntada sucediese en Ombú se mantuvo. Lo mismo con la birra de despedida.
¡Salú por los lugares donde ocurre la vida! 🍻🍻🍻
Estas cinco culonas de risa fuerte y poca vergüenza seguirán buscando bar hasta próximo aviso 👀