Después de 18 conciertos tenemos una foto juntos.
Gracias a los dos por regalarme una gira inolvidable que no se apagará nunca.
Postdata:
A la izquierda el mejor frontman.
A la otra izquierda el mejor frontman.
📸 @danielclaudin
Aquí con David.
Que en los dos últimos años me ha regalado un postgrado de producción y gestión.
Y junto a su equipo de @simesaudio se ha tirado tres días en Valladolid para convertir la plaza de toros cubierta en un escenario a la altura de los grandes.
De quan ballava amb les pors ben lluny de casa.
2025. Retrobant èpica en els calaixos del passat mentre reordene la meua habitació per començar de zero.
É cedo de manhã e o frio dança de mãos dadas ao nevoeiro. O verde ainda desce das montanhas, e os rios berram a desenhar uma serpente na paisagem….
As casas se espalham pelos prados e partilham com o gado o território... As gentes falam com uma músicalidade e um sentimento que me faz lembrar o sotaque dos vizinhos do sul.
O pôr de sol é tarde a mais e faz-me cheirar a pé do oceáno ainda que este seja impossível de ver pelas montanhas e fique longue. Ainda assím sente-se a sua humidade.
Isto acontece na Galiza do interior.
Escrevo nesta lingua para não esquecer como é sentir a vida desde a lusofonia.
Se eu voltasse a nascer.
Levem-me mais uma vez algures para o oeste. Alí mora para sempre uma parte de mim que não quero trazer de volta.
Obgd @meruxxa
Es temprano en la mañana y el frio baila de la mano de la niebla. Aquí todavia el verde desciende de las montañas y los rios gritan dibujando una serpiente en el paisaje.
Las casas se esparcen por los prados y comparten con el ganado el territorio. Las gentes hablan con una musicalidad y un sentimiento muy cercano al de los vecinos del sur.
La puesta de sol es muy tarde y me hace oler el océano aunque este sea imposible de ver entre montañas y estando tan lejos. Todavia así se siente su humedad.
Esto pasa en el interior de Galiza.
Escribí todo esto en portugués para recordar sentir la vida como se hace desde la lusofonia.
Si volviese a nacer llevarme una vez más a algún lugar hacia el oeste. Allí donde habita para siempre una parte de mi que no quiero traer de vuelta.
A l’hivern de 2015 vaig volar amb dos amics de Lisboa a Cuba amb la intenció de recórrer l’illa damunt d’una bicicleta, encara que jo mai havia estat res paregut a un ciclista. Aterrant una setmana com aquesta desitjava trobar qualsevol indici de carnestoltes, però en arribar em va sorprendre altra celebració que paralitzava quasi tot el país i res tenia a veure.
Molta gent es deia “felicidades” pel carrer mentre exhibien un somriure.
A l’Orient, a les faldes de Sierra Maestra en el càmping més proper al cim Turquino, a un parell d’hores de Santiago, una família arribada en camió des de les terres de Baracoa feia rodar un porc empalat damunt les brases durant hores, i brindaven i cantaven mentre insistentment ens convidaven a seure amb ells a la vora de les flames. Els feia pena que un dia tan especial com eixe nosaltres ens quedarem a soles.
-“Hoy es el día del amor” ens deia el cap de la família.
-“Es un día para compartir con la familia y amigos, es un día para quererse con los demás. Es San Valentín”.
Jo mirava al meu company amb tota la pell de gallina mentre somiava per una estona despullar-me de les ulleres d’Occident per poder mirar tot el que tenia al meu abast.
Deu anys després tots els 14 de febrer recorde aquella celebració i pense:
Que viva el día del amor ❤️
pero que también Viva esa Cuba 🇨🇺
Posando con mi hermana @kaotikana_ mientras ella protege que no haya malos espíritus a 500 km alrededor de cualquier cita/concierto/evento/quedada. #Tunait Burgos en #laveladadellobo .
Las entradas, y nosotros: agotaus!
La frontissa i el melic del continent, la catifa que va amagar baix d’ella la memòria més antiga de la història. La barreja entre l’orientalisme més exòtic i el més pròxim. Almena mediterrània i fanal del Bòsfor. Grega, bizantina i otomana. La Nova Roma de Constantí. Musulmana dels ulls blaus, de palaus i minarets, mariners entre muralles amanides per les espècies caucàsiques. La que va furtar abans d’hora el Renaixement a Europa. Terratrèmol pont i peatge de fidels. La de sultans i visirs, la de l’harem i les mil i una llengües mentre els gats s’enjugassen pels basars, entre hyabs i kufies. La mitja lluna que va exportar l’Islam a Bòsnia i es plantà a les portes de Viena per recordar-nos al llarg dels segles que no només el cristianisme sap esmolar els ullals.
Sempre intocable Istanbul, només ara distorsionada pels enemics més globals:
Nosaltres i la gentrificació.
Gener de 2024.
Trencant l’enfit amb @soc_blanca , @soneremanet & @bihter_tunc ❤️
Yo disfrutando como un niño OnTour con @pablo.sanchez.p y @ciudadjara
Todas las Salas llenas y 90 minutos de espectáculo que son la ostia.
Qué suerte la mia la de ir con ese equipazo por ahí❤️
Me despierto en mitad del viaje y veo una costa debajo del ala derecha del avión. Sospecho que es Portugal puesto que vamos hacia el norte de España desde las Islas Canarias. Imagino reconocer por la hora del vuelo el lugar de la costa donde podríamos estar. A mí me ha tocado pasillo y en la ventanilla un adolescente se distrae con una máquina ajeno a cualquier cosa que pase en el cielo… Me abalanzo encima de él haciendo malabares para no tocarle, y juego a adivinar el paisaje de allí abajo. Sería demasiada casualidad pero eso que veo podría ser la Lagoa haciendo el primer amago de estuario. No estoy seguro si es eso, pero veo un Cabo que podría ser Espichel… Acantilados y una lengua de arena gigante se suceden y podrían ser Caparica. No estoy seguro, pero va todo seguido. Entonces veo un puente minúsculo con dos puntos de apoyo suspendido sobre la parte más estrecha de un estuario gigante. Eso si es inconfundible. Es ella.
Todo dura unos segundos porque vamos dejándola atrás muy rápido. Me aferro a la ventana intentando no dejar atrás mi barrio y los puntos más reconocibles. Intentando no dejar atrás mi vida…El chico de mi lado empieza a incomodarse, yo golpeo con nostalgia la ventana de plástico del avión y el chaval cansado de mi intromisión en su espacio vital me pregunta amablemente.
- ¿Quieres sentarte aquí?
- No -le respondo mientras regreso a mi asiento con resignación- era solo porque estábamos encima de Lisboa”.
Vuelvo a mi sitio, me abrocho y miro hacia adelante. Todo el vuelo anda en sus quehaceres habituados a estas latitudes.
Yo acabo de ver la vida pasar a la velocidad de un avión y aunque quiera no puedo bajarme.
Saudade.