Miren qué hermoso quedó! Imaginen qué alegría tengo!
Una vez Andrés, a quien le compraba vinos naturales a través de su tienda
@verdevino me mandó un vino hecho por él mismo, un torrontés elaborado con uvas de San Nicolás. Era la botella con su jugo, sin etiqueta, nada. Eso me hizo pensar en cómo se construiría el concepto, el mensaje de ese vino: su nombre, su chamullo en la etiqueta, etc. ¿Seria posible dar con ese texto participando de la gestación del vino? Había que probar. Le propuse a Andrés acompañarlo en el proceso, escribir su camino, retratarlo, preguntarle, aprender de lo que hacía, conversar las ideas que fueran surgiendo. Aceptó gustoso. Cuando todavía era una idea un poco en el aire, con cierto riesgo de naufragio, unos editores fabulosos creyeron en la historia y se sumaron a la aventura. Después de meses de investigación, dudas, viajes, cambios de rumbo, descubrimientos, el vino se materializó (ya no un torrontés de San Nicolás, ahora una niágara de Los Cardales), y el libro a su vez.
Ahora, en sintonía y sincronía con los procesos naturales narrados, el vino y el libro salen al mundo al mismo tiempo, casi diríamos de la mano.
Muchísimas gracias
@fiordo_editorial
por la confianza y el esmero puesto en este libro. Realmente un placer el trabajo compartido, y un honor participar de la maravillosa colección
@legua.fiordo
Muchísimas gracias por supuesto,
@verdevino protagonista de este relato.
Gracias querido amigo
@ricardoromeromussi cómplice bebedor y narrador desde tiempos inmemoriales por ese texto de contra-etiqueta.
Gracias querido amigo
@alejoarcuschin_ colega anarco taoísta de causas no del todo perdidas, por la foto de solapa que me capta en ese momento de risa beatificada por la primera copa del atardecer.
Gracias a todxs, realmente.
Qué alegría.
En breve les paso info de la presentación, para que nos juntemos a ritualizar como se debe y se bebe semejante salida al mundo.
Salú!