Me despierto y veo los muros digitales inundado, lobo capo del norte. Todos fuimos alarido en minuto ´80, con ese el gol agónico y merecido contra los salteños, capo de norte!!!. Pero lo groso vino al día siguiente. Mi Jujuicito esta casi monotemático. Todos sumamos, todos calculamos, todos estuvimos ahí, todos queremos viajar a la final y volver a primera. El del correo se queda un ratito mas y comenta, el cocinero del restaurante esta afónico, el jardinero pondera el acierto en el cambio de Maidana. El tema entre dos cualquiera que se cruzan, se hace ineludible. Ya mas tarde, en el gimnasio, todos sacan a relucir su pasado lobuno, como preparador físico, en las inferiores, siguiendo los torneos. Un ídolo histórico de los tres palos de Ginasia, El carucha Lugano, se explaya en un análisis detallado del 1-1 rancien terminado de Chicago-Gimnasia de Mendoza desde la maquina de cuádriceps. Volvimos a la punta y faltan 5 finales. Tira anécdotas defendiendo la el arco en los nacionales del ’72. Todos temen, tememos a las chiqui-mafias de la AFA, y de paso vamos afinando excusa. Mi chango todavía sonríe con la camiseta de Alvares que se bien gano con un clavado temerario, entre la multitud que también quería la casaca. Todos cantamos, todos puteamos, capo del norte. Dale Lobo, que nos vamos de la B, y dale, dale loooo, y dale dale looo. En la ciudad se siente clarito, esta vez volvemos.
A mi gran mentor de los bosque, Lucho querido, y toda la familia mía, montaras y bosquna,¡¡ de lejos que llegue hasta estos pinos, montes y quebradas del Tien Shan!!