Si no era trabajando, era difícil verme sacando fotos (incluso con el celular). Y es que fuera de amar hacerlo, tengo un rollo pseudofilosófico con registrar constantemente, y practicar un ejercicio de memoria perdurable en el tiempo... descubrir lo que había detrás del piñon fijo, las carreras "ilegales" y la bicimensajería por allá por el 2018 me removió muchas ideas, y una era seguir haciendo cosas que me gustan sin que fueran producto de una necesidad impuesta por otros.
Fotografíe mi primer allyecat en 2020, el STGOCUSTOM de
@killing.food y me quedé absorto con la energía y el placer de vivir un presente que se esfuma en cada nueva pedaleada... aquí reafirmé que la bicicleta me conecta a la calle y me da una sanidad mental que se perdía en el tráfico capitalino, y el vértigo de una urbe congestionada y explotada.
El año siguiente corrí el STGOCUSTOM, porque no me cabía en la cabeza continuar registrando algo que mi cuerpo no había absorbido, que no había vivido en carne propia. Asumir los riesgos, subir un peldaño en entender la calle, palpitar una ciudad... y así me llevó la vida.
El 2024 registré mi última carrera callejera, el DDT INVIERNO de
@pyramid_pills . El trabajo me llevaba a otras rutas, me costaba tener los fin de semanas libres y a estas alturas ya no era tanto registrar, se trataba de estar para los amigos, de aportar en el momento en que todos nos sentimos vivos y reconectamos lo que nos ha quitado la vida, que nos pretenden gris, a quienes no nos interesa convivir con el cotidiano de la rutina pero debemos forzar los cuerpos... la bicicleta era política, como siempre lo sentí, política del quehacer cotidiano, del plantar una acción a loo establecido...
Esta es una pequeña porción de registros que no han visto la luz... el video de la primera largada masiva que vi en mi vida, tres fotos que saqué compitiendo, verlas es sentir ese sábado. Las últimas fotos, sin reencuadres, sin reajustes de color, de los minutos que logré estar compartiendo.
No se trataba de congelar el tiempo, es el gusto por la nostalgía, que hoy se deja ir un poquito, porque esos días no volverán y es por eso que se pueden atesorar.