Y sí, duele. Pero ¿saben qué no se pierde nunca? Las ganas de volver al estadio, la piel erizada cuando suena el himno, la alegría compartida con esa gente de vibra alta que grita contigo cada gol, cada intento, cada esperanza.
Ser del Medellín no es solo seguir un equipo, es vivir una pasión que no depende de ganar(obvio con ganas de ganar, no nos digamos mentiras). Es sacar energía de donde uno no sabe que tenía, es abrazar desconocidos como si fueran de la familia, es llorar y reír con la misma camiseta puesta.
Obvio, ¿quién no quiere ganar? Todos soñamos con levantar la copa. Pero mientras llega ese día —porque va a llegar—, seguimos aquí, firmes (No sé qué tan firmes), disfrutando del camino. Porque el fútbol, para mí, es eso: disfrute puro.
Y cuando ganemos, porque algún día ganaremos… ese día seré más feliz que todos los días que he ido a gritar. Por el momento nada, seguimos jodidos pero felices 💙❤️
¡¡No soy de publicar esto!! Pero ajá,quería mostrarles cómo me siento de bella desde que cuido más mi rostro 🤍 y desde que me suscribí a @biury.co me volví una skin loverrrrr 😍😍😍😍