Tengo muy pocas fotos sonriendo y me gusta porque se me escapa la alegría q siento con ellos, mis amigxs, mis compañerxs de facultad, faltaban algunxs porque no siempre coincidimos.
Estudié una carrera con compañeros que siento que son casita, yo me imagino que ellos sentirán algo parecido de tanto q hemos recorrido.
Estaba sonriendo porque estoy con ellos haciendo algo q me gusta mucho compartir: estudiar y hacer música. Ahora tmb comparto prácticas y con algunos de a poquito algo de trabajo tmb.
Ahora que lo pienso, por ahí sea de las últimas que tenga en este tipo de situaciones (como estudiante, en ese patiecito).
ni idea. cuestión que
los días pasan y
toy triste, estoy nojao, toy cansao,
no me puedo levantar,
llego tarde a todas las entregas.
pero veo a mis amigos y
toy tocando toy riendo toy keriendo ,
me doy cuento q me gusta mucho lo q hago,
me gusta mucho esto q comparto.
ellos ya saben q hago ruido, no dudan en decirme q pesado pero siento q me aceptan yo los quiero tanto.
estoy llegando a recibirme de la facultat.
que difícil q triste q injusto
pero a su vez estoy x lograr
algo q vivo muy valioso
q contradicción terrible pero se ve q tanto no me han desanimado
tengo amigos, tengo cachos de familia, tengo cachos de futuro, se ve q tanto no me han desanimado
no me quiero exiliar un carajo pero tengo miedo a q todoo salga para el orto
elegí cartas rarísimas para jugar mí vida en un contexto adverso para trabajar en ese cruce misterioso entre el arte y la salud
estoy preocupado pero no siento q me hagan desanimado
Este fue el lugar donde cursé mis primeras materias en una facultad. Es un galpón ferroviario extrañísimo y muy querido, a la vera de las vías del ferrocarril Urquiza. Ahí estudié Artes Electrónicas (nunca entendí muy bien de que se trataba).
Hoy amanecí por el oeste y me pareció importante pegar una vuelta por dónde comencé un camino de estudiar, digamos la verdad, al principio lo hice sin tanta idea, cómo para mantenerme activo, ir viendo. Esto fue a los veinte, en ese momento tenía una o dos intuiciones pero sobre todo con mucha confusión e incertidumbre.
En algún momento me cambié y ahora estoy por licenciarme cómo musicoterapeuta. Aún me queda trabajo por hacer, pero en este instante estoy yendo a ver a la tutora de mí tesis para preguntarle cuestiones preliminares. Así que digamos que estoy dándole cierre a este tema de la formación de grado.
Sobre musicoterapia entiendo un poquito más que sobre artes electrónicas, ambas coinciden en investigar el cruce entre el arte y las ciencias, que es un mundo misterioso realmente. Igual, en él existen esclarecimientos posibles y en ese sentido creo que tiene algo mágico.
Es extraño ver con otros ojos este lugar, tan ajeno ahora pero tan parte de mí historia. Por algo cambié de carrera, la verdad, no me cerraba. A veces un "no va por ahí" (que difícil decirlo!) te deja desamparado y sin imagen clara de futuro, sin embargo te permite moverte y buscar otro rumbo.
La vocación la vivo así, sinuosa y por momentos oscura y misteriosa, sobre todo porque tiene que ver con un gran interés por el arte y las ciencias. Creo que de a poco esto se me fue volviendo pasión y posibilidad de dejar una marca.
Que importante, por otro lado, la educación pública para definir un rumbo profesional y humano. Conozco musicoterapeutas que aportan algo valioso a la comunidad y yo también quiero participar en esa tarea.
La conclusión de esto me la guardo para a mí, a ustedes les cuento que estoy por terminar una parte importante de este recorrido.
Un viaje increíble para ir a las Jornadas Andinas de Musicoterapia. Van unos retratos de la situación en cuestión.
Que se yo. Apenas puedo dar cuenta de todo lo que pasó, tengo como fragmentos, instantes.
Conocí un montón a lxs resis, compartimos y fue una oportunidad para pensar este tiempo que me resta como estudiante y el que viene como profesional.
Nos enteramos allá de lo del cierre del Bona, teniendo compas haciendo su residencia en el hospital pero hubo apañe, por eso la última foto (empezamos y terminamos el viaje ahí).
Fue zarpado escuchar a tantos colegas de todo el país. De algún modo una invitación a preguntarnos sobre nuestra formación y la potencia de esta disciplina que aparenta estar en jaque (c/ otras)
Con Javi coordinamos un taller de creatividad que fue rarísimo, aún no tengo palabras, quizás gratitud y cierta sensación de maravilla ante el magma creativo que puede ser cuando te juntás con otrxs a acuerpar, sonorizar y musicar. Difícil medir los efectos del encuentro, cuando excede todo la planificado. Queda lugar para la maravilla y a ella es difícil bajarla al terreno de las pobres palabras. Pero bueno, cómo me dijo mí profesora de guitarra Lili, que es una musicoterapeuta veterana: "vas a ir entendiendo con los años lo que eso significó"
Escribimos, inventamos, cantamos, pensamos, improvisamos de los modos más raros. Con Cham hicimos básicamente un tratado sobre la rima hecho de rimas.
Estoy feliz. Me volví con una sensación de confianza interna. Enamorado de Cuyo. Con ganas de trabajar en salud pública. Con la moral alta en un año dominado por las malas noticias y gente jodida.
En fin, fragmentos. Es difícil reconstruir una experiencia tan profunda cuando después de llegar todo lo que continuó fue movimiento y lucha. Quizás quisiera frenar por momentos y también que no sea tan hostil. Pero estas experiencias son anclajes en la vida, en el proyecto que evidentemente comparto con otrxs: amigxs, profesionales de la salud, colegas, referentes, maestros, que se yo..
Por lo demás, tomé mucho vino en damajuana, me cagué de risa, me acerqué a los andes y mojé las patas y tiré piedras. En suma, un éxito.
aguante cuio
unas de las vacaciones de invierno que son con algunxs de mis amichis que quiero. las subo ahora cómo para matizar un poquito estos días tan caóticos y terribles.
siento que este momento de mí vida debería llamarse así, matices.
anduve estos días en unas jornadas de musicoterapia en mendoza. en el viaje de vuelta escribí este verso, que siento que tmb está relacionado con estas fotos (que manija estoy de revelar las del viaje también):
la soledad no me cierra
ya no me está quedando
es que mí cuerpo se agranda
y quiere seguir andando