Cuando la roomie de Manuela le pidió que llevara a Pablo a turistear por Barcelona porque ella tenía que trabajar ese día, no sabía que, una vez se conocieran, ya le habría devuelto el favor. A veces solo hace falta decir que sí a cualquier plan para coincidir con esos amores que se sienten como volver a casa sin tener que moverse de lugar. Desde ese ocho de abril, supieron que no había lugar para despedidas. Lo suyo no era de paso, era para quedarse.
Él volvió a Bogotá y ella lo siguió. El tiempo les confirmó, con una propuesta de anillo y carta, en el glaciar Perito Moreno, que no pudieron haber tomado una mejor decisión que elegirse.
Se casaron en Mesa de Yeguas, otra forma de volver a casa para ella: al clima familiar de Anapoima, al sitio donde siempre la ha esperado un hogar. Llevó puesto un
@gorettymedinac : una revelación que unió su sensibilidad con la de la diseñadora, una silueta que se sintió como hacerle caso al corazón.
Como el instinto que dicta dónde está la casa, en lugar de medirse muchos, supo que su vestido estaba ahí, esperando sus medidas, en ese taller de Barranquilla, así como supo que su historia con Pablo estaba en Colombia, que su casa era una persona, sin importar el lugar donde estuvieran.
Disponible en nuestro evento, del 21 al 24 de noviembre, en Casa Artesana.