No me iba a meter en esta.
Que era demasiado lindo, demasiado callado, que se seguía con cinco mil chongos, que no le terminaba de sacar la ficha, que era muy joven, que vivíamos muy lejos, y tantas otras razones más por las que mi autoestima y mi psiquis me decían que raje de ahí.
No me voy a meter en esta.
Me lo dije, me lo repetí, y me puse fechas límite que oportunamente fui corriendo hasta borrarlas del calendario.
Porque por suerte soy medio bipolar, tengo poco instinto de autopreservación pero buenas amigas, que siempre ayudan a elegir qué contiendas dar contra mí mismo.
Hoy sigue siendo demasiado lindo, lo siguen unos chongazos de no creer, mantiene silencios que día a día aprendo a entender sin explicar, y aunque esté cumpliendo 30 y diga que ya se siente viejo, no deja de ser un bebazo.
Pero ya no vivimos lejos,
y algunas peleas ya no tengo que darlas solo;
la trinchera que alguna vez necesité hacerme
hoy tiene espacio para uno más.
Y encima la deja cada día más linda.
Feliz cumple @__santiagoandres
feliz vida,
y gracias por elegir compartir
un poco de ella de conmigo.