La primera vez que vi a Cindy Crawford ni por asomo me imaginaba que terminaría haciendo lo que hoy hago. ¿Quizá fue ella un primer augurio? ¿Una inspiración? ¿El catalizador de algo que yo no alcanzaba del todo vislumbrar? No lo sé todavía. Pero esta semana se continuó con esa historia. Convivir, desayunar y charlar con ella sobre moda, legado y tiempo ha cerrado el círculo de un diálogo importantísimo que lleva conmigo desde pequeño.
Era 1995. Yo descubría en un VHS de mi casa la mística de lo que significaba una supermodelo —de ésas que ya no hay—. Ella se convertía en embajadora de Omega, lanzando las campañas más emblemáticas de aquel tiempo. Hoy —unos cuantos años después—, la magia sigue ocurriendo. No logro imaginar el mundo de la moda sin ella. Sin esas páginas y desfiles que nos hicieron soñar, ni aquellos videos que significaron un ancla y un escape a la vez para tantas y tantas personas. Íconos, tal vez haya muchos. Leyendas, sólo unas cuantas.
Del archivo. Una historia de moda realizada en Milán el año pasado para GQ México & Latinoamérica, septiembre 2024.
En cada narración, una nueva oportunidad de releer el mundo, reescribirlo, hacer crecer nuestro trabajo y conocer mejor nuestros alcances. Sobre todo cuando trabajas con la gente más impresionante del planeta.
Looks en orden de aparición (totales): Dolce&Gabbana, Fendi, Dsquared2, Dolce&Gabbana, Prada, Giorgio Armani, Fendi y Versace.
Fotografía: Alfonso Anton Cornelis
Modelo: Paolo Busti
Editor de moda: Eduardo Limón
Estilismo: Giorgio Branduardi
Asistente de estilismo: Nicola Destro
Grooming: Mattia Andreoli
Asistente digital: Alex Cacciabue
Producción: Maddalena Beretta
Saruman (2018-2025). En ésta y todas las vidas, flaca. Gracias por habernos elegido. Por dejarnos aprender tanto de ti. Por enseñarnos que nuestro hogar es donde estemos juntos. Lo diste todo y más, mi muchacha perfecta. Hiciste de estar aquí la mejor de las aventuras.
Hoy, tu fuerza y dulzura se desdoblan detrás de cualquier ventana para ver la lluvia caer, cuando sople el viento de Michoacán, en cada rayito de sol sobre el patio, donde haya bosque por explorar, cuantas veces pongamos a M83.
¿Cómo se puede vivir con el corazón tan lleno y roto a la vez? Lo iremos descubriendo de a poco. Pero no será para siempre. En algún lugar; allí estarás esperando, yo lo sé. Me mirarás otra vez con esos ojos que no dejo de pensar, de nuevo sonreirás y volveremos a empezar.
Del archivo. Piqué para GQ México & Latinoamericana, febrero 2024.
En portada, look de Diego Zúñiga + Nike.
En video, look de 1/8 Takamura.
Barcelona, ciudad que mueve.
Fotografía: Pep Ávila
Estilismo: Eduardo Limón
Skincare y pelo: Regina Khanipova
Asistentes de foto: Raúl Hernández y Marín Ávila Kahlo
Asistente de estilismo: Alberto Rebelo
Dirección de arte: Ana Cecilia Avilez
Editora web: Emma Sibaja
Productor creativo: Yollotl Alvarado
HEC: Alejandro “Matu” Ortíz
«La historia no nos pertenece, sino que somos nosotros los que pertenecemos a ella […] La historia no es sólo una sucesión de eventos, sino una construcción de significado y sentido» — Gadamer (mi guía, mi todo).
Un Edu Limón feliz, fotografiado por Alex Salinas (genio y amigo), Men of the Year 2024.
Traje y camisa, Dolce&Gabbana
Perlas, Suarez
Kicks, adidas x Bad Bunny & Messi
La labor de ser editor es siempre orquestal. Un trabajo que a veces se da en el más estruendoso de los bulliciosos; otras tantas, en el silencio absoluto. Hacer editorial es saber cuándo y cómo entra cada cosa. Crear armonía entre ideas, conceptos, autores, fotógrafos y un largo etcétera. Reconocer talentos que no son los tuyos. Editorializar es un ejercicio en equipo que, como tal, requiere confianza; en ti mismo, en las manos que te rodean. Ser editor fue para mí, este año, todo.
Esto fue la mirada editorial de GQ Mx & Latam 2024.
1. Las portadas
2. Los Hypes (algunos)
3. Los artículos, las modas
GQ México & Latinoamérica, noviembre 2024.
Meditando sobre herencias italianas, de aquella Europa nórdica y germana también, mezclándose con la practicidad y sueños propios del espíritu estadounidense, llegamos al sur de Manhattan en NYC. Una geografía marcada por el enriquecimiento cultural de la migración, escenario donde pudimos fotografiar y editar una historia de moda que reflexionara sobre todo lo antes dicho.
Un relato de tendencias 2024-2025 que fue posible gracias a la increíble red de amigos y colegas que se han ganado en el camino.
Looks: COS, Tommy Hilfiger, Ferragamo, Calvin Klein y Michael Kors.
Fotografía: Alex Salinas (de los mejores partners in crime, ever)
Estilismo y edición de moda: Eduardo Limón
Video: Rolando Acuña y Diego Lira
Modelos: Ka’Amed Dieye y Dallas Sbar for State Management
Con el one and only, mister Tommy Hilfiger. Un hombre que llanamente podríamos nombrar el rey del mercado masivo en street fashion y estilo casual, pero que en realidad es mucho más que eso. Ante nosotros, un agitador. Un creador de cultura. Un arquitecto de los iconos contemporáneos que enlazan a la moda y el éxito con las calles. Muy seguramente no volveremos a tener un personaje similar en el diseño; pero mientras tanto, este titán va a cumplir en 2025 cuarenta años de haberlo cambiado todo.
Juan Toscano para GQ México & Latinoamérica diciembre 24/enero 25, MOTY Issue.
Un viaje al mundo del básquetbol a bordo de la nostalgia y la lectura de la cultura hip hop en nuestro país durante los noventa.
Estilismo: Eduardo Limón
Fotografía: Juan Castillo
Asistentes de estilismo: Mon Buentello y Joshua Alós
Asistentes de foto: Alberto Galicia y Gabbo
Dirección de Arte: Ana Ceci Avilez e Ignacio de la Serna
Manuel García-Rulfo para GQ México y Latinoamérica, diciembre 2024/enero 2025. Londres.
Fotografía: Richard Grassie
Estilismo: Eduardo Limón
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Hablar de identidad(es) mexicana(s) a través del estilismo es, antes que nada, una posibilidad del relato posthistórico de la moda que debe aprovecharse sin caer en el exotismo; es decir, una oportunidad más allá de la simple mimesis occidental y las ideologías del norte global, cada vez con mayor validación y que necesitamos explotar más que nunca en términos creativos, lejos del utilitarismo folclórico.
Sin embargo, cómo no perder ese ojo contemporáneo para analizar la inserción de nuestras visiones en indumentaria y diseño a las macrotendencias o grandes narrativas del mundo si es que deseamos jugar en el mismo plano.
¿Cómo hablar del western, por ejemplo —en su complejísima definición y consenso de horizontes—, si no estamos haciendo moda en Estados Unidos o París, pero debemos alinearnos a esta dirección del mercado a la vez?
En el estilismo de Manuel García-Rulfo, un breve ensayo de estas inquietudes, bajo la obligación continua de enaltecer nuestro diseño (originario o no) —a la par de grandes marcas de lujo en este sistema— y compartir quién y en dónde se produce lo que vestimos.
1. Manu vistiendo gabán de Kuxul Pok’, por Alberto López Gómez Magdalena en Aldama, Chiapas + camisa, jeans y botas de Louis Vuitton.
2. Manu vistiendo cotorina de Hacienda Zotoluca + camisa de Taller Yolcentle, por Hilan Cruz Cruz en Tlacomulco, Hauchinango, Puebla + pantalón Campillo + botas Louis Vuitton + reloj Vacheron Constantin.
3. Manu vistiendo camisa y pantalón Adolfo Domínguez + botas Louis Vuitton.
4. Manu vistiendo total look de Louis Vuitton + reloj Vacheron Constantin.