BARCA, proyecto de Paula Noé Murphy, se transformó en una performance en MUSEOCAMPO Cañuelas.
A pesar del viento y del mal tiempo, la artista desplegó alrededor de la residencia sus objetos naturales y efímeros, transformando un tronco de árbol caído en un arca: un lugar donde alojar deseos y sueños de aventura.
La acción comenzó junto a la escultura de Luis Felipe Noé, “Esperanza compleja”, donde el público recibió distintos animales y caminó con ellos hasta el pie del árbol. Luego, la procesión avanzó hacia la barca al ritmo de una versión libre de la canción “Zamba de mi esperanza”. Entre flautas, tambores, un bastón de agua y el susurro de una palmera seca derribada por el viento, el cortejo se desplazó hasta el tronco carbonizado, donde los animales de madera fueron dispuestos junto a objetos de naturaleza vegetal.
Allí, junto al borde del ARCA, ahora transformada en BARCA —una suerte de drakkar “vikingo”—, levantamos un brindis. Este ritual evocó los ciclos de la vida humana y de la naturaleza: aquello que muere y aquello que renace como parte inseparable de la existencia.
Agradecemos a
@museocampo y a Fundación Tres Pinos (
@fundacion.trespinos ) por el apoyo a este proyecto; a Constantino y Klim, jóvenes asistentes y a la vez músicos; a
@cadenas.rodrigo y a la familia Cadenas; a
@putitskaya_valeria y
@dzencamera_ba por la documentación audiovisual; a
@carlesoledad , así como a todas las personas que compartieron objetos personales y a quienes formaron parte de este momento mágico. 🌿✨
@paulanoem