Salió FELIZ AÑO, estoy en llamas. Con Carlos, el editor de
@launarota , en la tapa del libro antepusimos “un artefacto de” a mi nombre. Hay una operación, como en cualquier obra: a veces visible, a veces invisible, a veces se queda a medias. En este caso, la flecha vuela limpia y clara. FELIZ AÑO es un diario de diarios que empecé a mashupear en la pandemia. Al ver que el remix daba sus frutos, ya no paré.
Un diario de diarios quiere decir que compilé un año, del 1/1 al 31/12, con entradas de 365 diaristas diferentes, de cualquier año, idioma, género y época, desde J. Pla hasta A. Pizarnik, pasando por S. Pepys o P. Highsmith. Las referencias están al final, de modo que la lectura propone una voz, un “yo” en apariencia íntegro y uniforme, que por supuesto se va desintegrando y, a medida que se desintegra, se vuelve amorfo, poroso, sexy. Soy el autor de FELIZ AÑO y a la vez no lo soy, y ese limbo es encantador. A su vez, acudí a once diaristas inéditos: Bruno Montané, Matías Serra Bradford, Angélica Liddell,
@angela.segoviasoriano ,
@insta.miriamreyes ,
@marccaellas ,
@sabina_urraca ,
@garcialaofernanda ,
@lunamonelle y
@bobpop
La entrada más antigua es de 1492 y corresponde a Á. Núñez Cabeza de Vaca; la más nueva es del 3013 y corresponde a A. Liddell. Hay autores de unos 30 países; hay una entrada “bisiesta”, una fecha con dos entradas (a ambos lados de la trinchera: Jünger y Graves), un mismo diario que me proveyó dos entradas (la mujer y el marido); hay entradas hasta del diario de un genio, de una actriz, de un cineasta, de una guardavidas, de un ex presidente, de una monja, de un rockero, de una niña, de un bailarín, de una psicoanalista, de un clérigo, de una monarca, de un naturalista, de una física, de un rey, de una artista, de un pintor de cámara, de una fotógrafa, de un líder espiritual, de una alpinista o de un navegante.
Este libro es mi modesto y exhaustivo homenaje al género diarístico, que practico —a veces siento que todo lo que escribo, por más que no esté fechado, es un diario— y que como lector me ha dado placeres enormes. Sin dar nombres, he encontrado en diarios algunas de las mejores páginas que leí.