Erase una vez
Que los chatarreros (botelleros) cantaban
Los afiladores tocaban un silbato especial
Los tamaleros cantaban hasta canciones
Y, hasta los basureros tocaban triángulos.
Ahora todos, inclusive en el mercado, tienen una bocina barata donde gritan desesperadamente tu negocio a tal punto volumen alto que es imposible entender los que dicen.
La modernidad barata nos ha quitado el encanto de la música y nos ha dejado una bulla que hace el sonido de las uñas en las pizarra más placentero.