Somos una banda con nombres y rostros: Marco, Ruffo, Felipe y Valentina.
Somos personas que se encuentran en la música para disfrutar, para reunirse, para pasarlo bien.
Nos une ese lugar donde el tiempo se suspende y todo cobra sentido: tocar, compartir, vibrar juntos.
Hay días de cansancio, de rabias y frustraciones —porque lo humano también suena—,
pero cuando subimos al escenario todo se reinicia.
El cuerpo recuerda, el corazón manda,
y entonces fluimos, reímos, bailamos… y somos.
Gracias profundas a quienes ayer, sábado 27 de diciembre, apañaron con el alma:
a quienes escucharon, cantaron, hicieron la ola, rieron con nuestras travesuras y transformaron la noche en un encuentro real.
Gracias a quienes se acercan después de cada show a regalarnos palabras, miradas, feedback sincero.
A quienes escriben, difunden, apoyan y sostienen este camino de mil formas pequeñas y gigantes a la vez.
Esto es un constructo colectivo, una energía que se recarga con cada gesto, con cada aplauso, con cada cariño compartido.
Nada de esto existiría sin ustedes.
Y cómo no agradecer a quienes hacen posible que todo suene, se vea y se sostenga:
a Pablo, por el sonido que nos acompaña,
a
@alephotos999 , fotógrafo, por capturar esa esencia que vibra y queda;
y a
@estudiomantrachile , por albergarnos, por ser casa, refugio y espacio de práctica.
Gracias por ser parte de este viaje.
Con humildad y honestidad cerramos un 2025 cargadito de música y buena onda, y abrimos los brazos al 2026, para seguir intentando, creando, encontrándonos, para que la música nos vuelva a reunir y el disfrute siga marcando el ritmo.
Gracias por estar.
Seguimos. 🎶✨