A través de la noche, a través de los mares.
En mi hora más oscura he sabido levantarme y secarme contra el suelo, raspado del alma he vivido para contarlo un día mas, así pues, no me arrepiento. No he formado una vida para vivir endeble y sometido, he formado una vida para cargar con el peso de ser disciplinado, asocial, taciturno, escueto y poco agraciado. "Algún día todos tendremos que pagar el precio por ser diferentes, llegado ese momento con gusto lo aceptaré". Y ha llegado.
Oscuridad, desolación y desidia.
un manto de humo y ceniza que me separaban de cualquier sonrisa
La luz brillaba en el horizonte, la luz tan lejos que no la alcanzaba a ver.
Enterrado en mi pasado y sólo el veneno saciaba mi sed. El dolor, fiel compañero el terrible dolor
Que se hizo el dueño de mi corazón
Un corazón oxidado, abatido, olvidado
Como todo a mi alrededor.
Y cada noche mil lágrimas más
Viendo esas horas eternas pasar
Desterrado en el exilio
Pidiendo asustado a gritos auxilio (¿Quién?). Sólo esas fotos que hay en la pared
Me daban fuerzas una y otra vez
Para recoger mis pedazos,
De entre los muertos poder regresar otra vez
Poder regresar otra vez
Poder regresar otra vez
De entre los muertos poder regresar
Otra vez…. Mil cuchillas afiladas desgarraban mis entrañas
Desdibujando un camino que una y mil veces intentaba reconducir
Forjando mi propio exilio, ciego por no querer ver
El pánico, abrir los ojos en un mundo distorsionado.
Hoy la vida fluye desde una banca.
Los perros, el caminante, los árboles
Las conversaciones cotidianas entre vecinos.
Un hombre que saluda a mi mejor amigo
Un niño le da la mano a mi mejor amigo…
Y me dan las gracias.
La formalidad entre la naturaleza y las calles.