David Trías

@davidtrias

Edito en Aguilar/Plaza & Janés/ Ediciones B (Penguin) Solo soy un verdadero artista mientras vacío el lavaplatos (PeCasCor) La vida está en otra parte
Followers
2,926
Following
2,401
Account Insight
Score
29.75%
Index
Health Rate
%
Users Ratio
1:1
Weeks posts
En la memorable escena final de la película Boyhood, vemos cómo Patricia Arquette se desmorona al ver que su hijo se marcha de casa para empezar sus estudios universitarios. “Pensé que habría más” (I just thought there would be more), llora desconsolada ante el vacío que deja atrás. Toda una vida para que un día, sin más, se cierre la puerta con tu nido totalmente vacío. Dicen que hay que dejar volar a los hijos cuando muchas veces somos los padres los incapaces de mover nuestras propias alas. Y eso es lo que nos pasa cuando los años se acaban: que pensábamos, de manera ilusa, que habría algo más. Al final todos esos momentos de un año, con sus padecimientos y alegrías, sus citas a destiempo y sus besos robados, se desvanecen para certificar que la vida es una suma de instantes de luz que deberíamos ser capaces de retener, como cuando por primera vez te roza la piel la persona que deseas y lo sientes para siempre. Revisas tu wrapped emocional y pasas con tristeza otoñal las hojas de un calendario público, privado y secreto, para decirle adiós a un año, por lo que fue y por lo que siempre será para ti. Aunque tal vez ese destello haya sido un regalo, como el instante de luz que menciona Robe cuando lamenta no tanto lo perdido sino la casi imposibilidad de retener lo vivido. Porque al final solo nos queda una imagen congelada. (“Nada después de tu mirada/Nada después de este instante de luz/Solo una imagen congelada”). Como cuando repasas tu casa antes de cerrarla para comprobar que todas las luces están apagadas e instintivamente la fotografías en tu retina. Pero no: en tu casa hay rendijas, grietas y cortinas rasgadas por los que asoman los instantes de luz que te han acompañado incluso en las noches más oscuras. Pero no: hay imágenes congeladas, en tu memoria personal, sensorial y digital. Nos queda lo sentido, besado, abrazado, visto, oído, leído, llorado y reído. Nos queda lo compartido. Aunque nuestros hijos se marchen, el amor sea una quimera, los deseos se esfumen y las dudas infinitas quiebren, sistemáticamente, cada una de nuestras certezas. Porqué esos instantes nos iluminan siempre. Siempre, siempre,siempre, como decía quien no se debió ir nunca.
101 9
4 months ago
Que Julia Navarro te entreviste en el podcast de @entreculturas con motivo de la Feria del Libro. Una conversación distentida sobre el "glamour editorial" y muchas cosas más sobre la pasión de editar y acercar los libros a los lectores.
152 3
11 months ago
🎙 Con motivo de la Feria del Libro de Madrid, en el #podcast de Voces por una Causa de esta semana, @julia.navarro.oficial conversa con David Trías, director literario en Penguin Random House y también editor de sus novelas. 🎧 Con él nos acercamos al oficio de editar libros, al presente del mundo editorial y al acompañamiento que realiza un editor en el proceso de dar forma a una historia. 🔊 Escúchalo en Youtube, Spotify, Ivoox o Apple Podcast, o en nuestra web: entreculturas.org/podcast-julia-navarro (link directo en bio) #FLMadrid25
202 4
11 months ago
Lo primero que hace Isabel Allende cuando, junto a Leticia Rodero, la recibes en Barajas es abrazarte fuerte y poner la directa hacia el taxi. Te pregunta enseguida por tus hijas ("maravillosas", le contestas), por tus amores ("desordenados") y por tu felicidad ("soy menos feliz de lo que debiera"). Isabel es de esas personas curiosas que siempre pregunta, atenta al relato de con quién está en frente, porqué es generosa de naturaleza y porqué hace de la vida cotidiana auténtica literatura. Te cuenta cómo su padrastro se le murió en sus brazos y de cómo su madre estaba enfadada porqué sabía que se iba a morir antes que él, con lo que no podría ejercer de viuda, "lo que más ilusión le hacía". Madrid siempre es una ciudad especial para ella, donde fue muy feliz y donde, también, pasó los peores momentos de su vida por la enfermedad de Paula. La conocí en 1997, regresaba a Madrid años después de la muerte de su hija. Me preguntó por mi signo del zodiaco: Libra. "Como Paula", me contestó. "¿ Qué día naciste?" El 22 de octubre. "Como Paula". Pasa dos días y medio por Madrid como un torbellino, como uno de esos personajes femeninos llenos de coraje que pueblan sus novelas. Vamos de la mano mientras esquivamos a los admiradores que la reconocen por la calle. Nos cuenta que sigue escribiendo sin brújula y que empieza sus novelas "cuando siente en la panza la semilla de la historia". Nos cuenta, también, que sigue escribiendo para, apelando a la memoria, tratar de entender la confusión de la vida. Se viraliza su entrevista con Broncano, la rueda de prensa la siguen más de 160 medios acreditados, se emociona cuando es investida Doctora Honoris Causa y cuando deposita en el Instituto Cervantes objetos personales de su legado, como la copia del manuscrito de La casa de los espíritus, la novela que escribió en la cocina con sus dos niños pequeños pululando por casa. Tras muchas entrevistas, y muchas risas, me despido de ella en la recepción del hotel. Le hago el gesto del corazón con las manos, se ríe y me réplica con el mismo gesto. Mientras escribo ésto, nos manda una foto desde Roma subida a un patinete junto a su agente literaria. Torbellino Allende.
369 26
11 months ago
Un poco del photo call del Premio Alfaguara 2025. Con buenos amigos y buenos y queridos autores. Las fotos, magníficas, del gran @jeosmphoto . La organización, perfecta, del equipazo de Comunicación de Penguin. Con Zahara, Patricia Benito, Palmira Márquez, Miguel Munárriz, Fernando Navarro, Antonio M.Asensio, Patricia Fernández, Jen Bernal, Pablo Rivero, Ibon Martín, Gonzalo Albert, Miguel Gane y mi tocayo Rayden.
352 26
1 year ago
Hoy, Félix Julbe, el segundo marido de mi madre y padre de mis hermanas, con quien viví mis años en Ibiza y los primeros de Madrid, habría cumplido 85 años. Con esta excusa, Laura Ferrer ha escrito un magnífico artículo sobre el documental que se proyectará el próximo lunes 3 de Febrero en el Centre Obert d'Arquitectura, de Barcelona, a las 18. 30 horas. Un documental sobre la Ibiza de los 70 y los sueños y anhelos que personas como él tuvieron por transformar el espacio privado y público. Félix fue un arquitecto singular, un hombre apasionado, un humanista que vio en Ibiza una utopía por la que, aún, se podía soñar. Junto a Francesc Parcerisas y Nèstor Pellicer rememoraremos aquellos años y aquella isla en la que vivió, gozó y padeció: la Ibiza utópica de mi infancia, una Ibiza que ya no existe y que, gracias a documentales como éste, se puede todavía recordar. "Intentar recuperar un espacio y un tiempo. Viajar a la isla. Utopía del viaje y de las islas. Vivir en la isla como siempre de viaje" (Félix Julbe)
97 2
1 year ago
2024: El año que nos mudamos y el de las ciento cincuenta veces que anotaste Frágil en las cajas que hiciste. El año de estar con tus hijas y decir, al fin, Casa. De dejar de ver la chimenea de Netfix y sustituirla por una real. El año de los pocos viajes, aunque nada mejor que viajar con las personas que quieres y a donde quieres. El año que hiciste quilómetros solo para desandarlos. El año de los (pocos) buenos amigos, de los (bastantes) conciertos y de los (muchos) abrazos. El año de estar mucho solo, pero agradeciendo los cuidados y dejándote cuidar. El año de las miradas a destiempo y de las risas no autorizadas. El año de cuando volviste a ver a Robe y de cuando canceló el concierto dos horas antes de volverlo a ver. De cuando lloraste en silencio escuchando las cantatas de Bach. De cuando le editaste un libro feliz a un amigo feliz. De cuando publicaste un libro único y uno o dos grandes éxitos. De cuando trataste de ser mejor compañero, mejor jefe y mejor editor, sin saber aún si lo conseguiste. De cuando te dijeron que eras una isla inalcanzable y, poco después, te soñaste en una isla con una mujer inalcanzable. De cuando te regalaste tu propio manuscrito y decidiste no publicarlo. De cuando escribiste que tal vez la niebla vuelva a dejar la puerta abierta y de cuando te recetaron vitamina D. De cuando visteis la serie de los fines de año cada uno en su punta de iceberg, y los tres deseos aún por escribir. De cuando gritasteis a todo pulmón el equilibrio es imposible. De cuando perdiste  -y encontraste- unas 35 veces tus gafas de sol, y de cuando perdiste -¡y perdiste!- unos 35 partidos de pádel (pocos te parecen). De cuando te salieron unas, digamos, 3879 canas y unas 78 arrugas (pocas te parecen). De cuando volviste a hablar con quien te habías quedado sin palabras. De cuando al día siguiente todavia tenías restos de purpurina en la cara. De cuando aprendiste a saber que el amor daña, pero que su ausencia puede dañar aún más. De cuando acabaste en urgencias porqué había que acabar el año en alto. Así que, por los años nuevos y por las (pocas ya) certezas que nos quedan. La vida, como nos explicó Joan Didion, puede cambiar en un instante. Vividlos.
144 17
1 year ago
20 años de La Hermandad de la Sábana Santa. Una "historia compartida" con Julia Navarro que nos marcó a ella como autora y a mí como editor.
176 5
2 years ago
Encantado de participar en el espectáculo teatral que tendrá lugar en el @ateneodemadrid el próximo lunes 15 de enero. Organizado por @miguelmuna , @ginesgarciamillan y @miguel_rellan , responsable escénico del evento, cada uno de nosotros leerá algunos de nuestros particulares "Me acuerdo" tal como hicieran Joe Brainard o Georges Pérec en sus libros homónimos. Muy honrado, pues, de formar parte de este elenco tan prestigioso en un evento que conjuga literatura y teatro con la memoria y la intimidad. En mi caso, seleccionaré algunos recuerdos que escribí en su día en @zendalibros : recuerdos que abarcan mi infancia y adolescencia en Ibiza. "Me acuerdo de aprender a sumar debajo de un algarrobo".
126 11
2 years ago
Por fin, tenemos christmas de Navidad:-) Los Trías os deseamos unas Felices Fiestas!!! #navidad
231 15
2 years ago
En plena mudanza escribes “Frágil” en algunas cajas, tú que lo eres para tantas cosas. Cajas que contienen no tanto los objetos delicados sino aquello que no te has atrevido a tirar. Lo frágil es lo que dura, escribió Cernuda. Mandas un audio en vez de llamar. Pones un corazón en vez de decir me gustas, navegas por internet en vez de mirar por la ventana del tren. Escribes un tuit en vez de escribir. Empiezas dándole un like y acabas en el psicólogo, me decía una amiga, pero entre la rutina y la ruina cabe mucho más que el baile de una letra. Cuando cogía un libro lo primero en que se fijaba era en la última página, mientras yo siempre me decantaba por leer la primera. Así nos fue, ella adicta a los finales, yo a los inicios; entre ambos, todo un libro con sus intersticios, sus treguas y sus guerras. No todo fue naufragar, cantaba Aute. O sí. De aquellos naufragios a tirarnos ahora desde el trampolín, con nuestros miedos como chaleco salvavidas, calculando siempre la distancia adecuada, como recomendaba Nacho Vegas. Te expliqué lo que era la kombucha, un be real, una red flag y te enseñé el tik tok que se mofa de los boomers cuando pedimos la cuenta. Pero también te recordé que el anagrama de Roma es Amor y hablamos del cuento de Zambra que dice me gusta como eres aunque no sepa como eres. Y nos miramos: hay miradas que son un escrutinio, pero hay otras que son un armisticio. Llega el otoño, que en inglés se llama fall, pero este año las hojas secas no se caen. En el coche disfrutamos del placer de viajar sin prisa y de conocernos a través de las canciones que íbamos eligiendo. “Vertical y transversal, soy grito y soy cristal”. Compro un billete que, esta vez sí, voy a utilizar. Sabes que me gusta que te guste la horchata de chufa, la leche entera y que, aunque seas tan vehemente, nunca te enfades. Los finales invitan a mil comienzos y no, ya no lees el poema de Vilariño porque ya no. “Ya no soy más que yo para siempre/y tú ya no serás para mí más que tú”. Ya no. Y ya. #estefinalnohahechomásquecomenzar.
227 19
2 years ago
El titulo más repetido en las obras de arte es Sin título, los 3 mosqueteros eran 4 e insistes, una vez más, que este final no ha hecho más que comenzar.     Antes mandábamos postales y ahora colgamos fotos en Instagram, pero todavía descubres a parejas mayores mirarse como lo hacían cuando se conocieron, al igual que hay hermanos que se siguen riendo como cuando eran niños. Soñábamos con ir a Hydra y emular a Leonard Cohen y Marianne paseándose en burro, leíamos los libros que el otro se había leído para sentir que estábamos conectados y escuchábamos las canciones en nuestra cuenta de Spotify que creamos con el nombre de nuestra icónica bebida del desayuno, sin duda nuestro momento favorito del día.   Nos enseñan a hablar en público, pero en cambio nadie nos alecciona a escucharnos a solas. Te aburres de no poder aburrirte nunca. Estás a punto de estar harto de estar harto, aunque sea 31 de agosto, o precisamente por eso, hoy que tu padre hubiera cumplido años y le invocas observando las gotas de lluvia, tratando de no perderte en lo obvio, como cantaban Vetusta Morla ("Hay tanto idiota hay afuera"). Porque los muertos nunca se mueren del todo, así como algunos veranos no dejan paso al invierno, aunque de repente llueva -siempre llueve a destiempo en verano-, y te sientas como el personaje de Dublineses -aquel relato de Joyce preferido de tu padre- que miraba la vida y la muerte desde la ventana mientras caían, sistemáticos, los copos de nieve. El verano como antesala de la expectativa. La expectativa, siempre expectante, fiel a su sintaxis. Los verdaderos ausentes, tan presentes siempre.   Miedo al verano después de conocernos, nos dijimos en aquel agosto donde nos echamos de menos antes de querernos del todo. I like you, your eyes are full of language, te escribí lo que escribió Anne Sexton.   Con lo fácil que es entrar y lo difícil que resulta salir. Con lo lentas que son las despedidas que no acaban de decir nunca adiós. Como ese diálogo de Californication cuando la hija, tras su primer desengaño amoroso, le pregunta a su padre si algún día eso que siente va a dejar de doler y él, lacónicamente, le contesta: “Si tiene suerte, nunca”.
237 23
2 years ago