El domingo cordobés exhala un aliento espeso, ese suspiro infinito capaz de arrancar de cuajo las raíces del asfalto. La ciudad reposa sumida en la resaca del séptimo clásico consecutivo empatado, envuelta en una quietud atípica en el centro. Sobre el borde de La Cañada pulula la vida. Frente a Pétalos de Sol, se aguarda el debut de Conexión Club, la propuesta de
@conexion.folder . Dentro, un ecosistema sonoro dispuesto a desarmar el letargo.
Tomasito inaugura la velada para marcar el pulso inicial. Arropado por una banda robusta, se sube al escenario para presentar en vivo Los Laureles. La tarima se puebla de texturas: teclas, batería, guitarra, bajo, coros y saxo conviven trenzados en una ejecución meticulosa. El clímax asalta la sala al sonar las primeras notas de Pugliese. Esa pieza logra tomar la emoción contenida en el álbum para multiplicarla en el aire hasta calar los huesos. Semejante despliegue alza una vara altísima y deja el ambiente latiendo con una fuerza arrolladora a la espera de los artistas encargados de continuar la noche.
El relevo trae a Joel, con un repertorio diseñado para el movimiento, un compendio bailable hilvanado con líneas de reguetón y funk. Esta vez, decide preservar las canciones de su estelar EP Paraíso de Cemento para explorar otras rutas. En ese trayecto despliega sus recursos interpretativos, todas esas herramientas actorales utilizadas para componer desde pieles ajenas. El set avanza fluido, regalando instantes singulares, coronados por el momento en el cual asume el desafío de rapear Superman de Eminem.
El tramo final le pertenece a Killimet, escoltado por Canter. El set es un recorrido por las diversas aristas de su repertorio, encontrando un pico de efervescencia al sonar Humo Negro. La intimidad del recinto ampara la revelación de un secreto: la ejecución de una pista inédita rematada por un invitado asombroso. La identidad de esa voz permanecerá resguardada en la memoria de los presentes.
Afuera, el domingo sigue exhalando ese suspiro eterno. Las rimas recién paridas serán, muy pronto, el nuevo soplido capaz de volar todo lo que se ponga enfrente.
• Fotos de
@v33ro
• Texto de
@franbenvenuto1