Respira conmigo.
Escribí este texto como un ejercicio de escritura automática, en el estacionamiento del Home Depot de Montehiedra, a mitad de un día en el que el duelo, el coraje y la desesperanza me tenían, como dicen por ahí, vibrando bajito. Está cargado de ironía e ilusiones, atravesado por memorias y futuros posibles, e intervenido por respiraciones en las que me pregunto, qué significa cuidarnos en un contexto en el que la vida está constantemente amenazada por el poder, la violencia y la destrucción de nuestros ecosistemas.
Era abril, del año pasado, 2025. Esa misma noche lo leí en una lectura de poesía temblando y con la voz entrecortada. A partir de ahí, lo he leído públicamente en otras ocasiones. Llevaba unos meses en remojo y ahora vuelve a aparecer.
El contexto sigue ahí, la práctica de sostenernos entre tanto se mantiene urgente. La escritura acompaña como jarabe pal catarro y mira que sana porque insiste.
Creo que cuidarnos es tomar el aire, mirar a la distancia cuando hace falta, descansar en las aves, contemplar nuestro entorno, pero también decir presente, poner el cuerpo y honrar que no hay respiro ajeno, que somos cuerpo juntes, que estamos conectades y que la lucha por la tierra nos toca a todes.
No basta con romantizar el paisaje. Amar este archipiélago es habitarlo y defenderlo.
Este próximo sábado, 28 de marzo, hay Marcha Nacional Contra Esencia, desde las 11 a.m., saliendo del Escambrón. Esencia es un mega proyecto que pone en peligro el acceso a la playa, al agua, al ecosistema y patrimonio natural en Cabo Rojo. Propone crear una ciudad de lujo, apropiándose de más de 1,500 cuerdas de terreno. No representa bienestar para las comunidades, sino desarrollo desmedido para inversionistas millonarios a quienes el gobierno se las pone facilita mientras desplaza a lxs boricuas de nuestro territorio.
No lo podemos permitir.
Esencia NO VA.
@defiendeacaborojo