Que el otoño era esto,
estar.
Comerte un arroz.
Besar a una mujer.
Abrazar a un amigo.
Cerrar los ojos.
Preocuparse, ocuparse, fruncir el ceño, beber agua, echarse una siesta, fumarse el último cigarro.
Otra vez.
El comer es un placer para cualquiera, pero para nuestro colega es un auténtico combate entre el ansia y la capacidad humana de procesar alimentos en la boca. El momento de hacer la cena tiene un gran interés para él. Controla tus movimientos y los ingredientes para descubrir qué acabará en su plato, y animarte a hacerlo lo más rápido posible.
Anoche tocaba tortilla 🍳