“El guerrero cura el espíritu, el chamán cura el cuerpo y el payaso sagrado cura el alma”
“Una vez iniciado –continua explicando Fire Lame Deer- el heyoka está destinado a recorrer un duro camino de aprendizaje, a realizar un proceso de maduración que, con el tiempo, lo llevará al Conocimiento. “Hijo, un hombre medicina debe experimentarlo todo, debe arrastrarse tan bajo como un gusano y remontarse como un águila” recuerda que sentenció un día su padre quien, de heyoka pasó a wapiya (hechicero y mago), y luego a pejutawichasha (el que cura con hierbas), a waaytan (el que ve el futuro e interpreta los sueños), y a yuwipi (que utiliza piedras y escucha a los espíritus) para, finalmente, convertirse en wichashawakan, un hombre santo.”
(El Don del Poder - John Fire Lame Deer)
El Joker: @lacuartaparedargentina
📸: @cjtoroj
🏛️: @teatropetra
Hablemos uno a otro tus hermosas palabras
Oh gran espíritu.
Digamos porque estoy triste, seamos amigos.
¿Donde he de buscar tus flores, tu canto, tu palabra?
-Y mi espíritu me hablo así.-
¿Acaso tú eres tu propio amigo?
¿O acaso vives por ti mismo?
Yo,
Yo vine a vivir en la tierra.
¿Acaso no he de ser feliz?
¿Acaso no he de conocer la alegría?
Yo vine a vivir en la tierra.
Que tu corazón se ponga contento.
Que tu corazón se tranquilice.
Que tu corazón se aplaque.
Se Tú, Dios en mí.
Moldéame,
Porque yo vine a vivir en la tierra.
(Tomado de la poesía nativo mexicana - @martin_zenyaotl )
Ella: @laurelverde
📸: @cjtoroj
🏠: @lacapitalcreativa
El hombre no tiene un YO individual. Pero, en cambio, tiene cientos y miles de pequeños “yo”, separados los unos de los otros; a menudo se desconocen los unos a los otros, no toman nunca contacto entre sí, o, por el contrario, son hostiles, exclusivistas e incomprensibles entre sí. Cada minuto, cada momento, el hombre dice o piensa en términos de “yo”. Y cada vez se trata de un “yo” diferente. Ahora es un pensamiento, luego es un deseo; ahora una sensación, en seguida un nuevo pensamiento. Así sigue la ronda eternamente. El hombre es una pluralidad. Y su nombre es Legión.
El hombre moderno nace dormido, dormido vive, y dormido muere...
(Fragmentos de Una Enseñanza Desconocida - P. D. Ouspensky)
La vida no destruye a nadie, pero si luchas con ella serás destruido por tu propia violencia. La vida no está en tu contra. ¿Cómo puede ser? La vida es tu madre. Es la vida la que te ha traído aquí. Naciste de eso. Eres un rayo de su luz, una ola de su océano, eres intrínseco y orgánico a él, no estás separado. Pero si empiezas a luchar contra tu propia fuente de energía, serás destruido. Tu propio concepto de lucha te envenenará. Y por supuesto, cuanto más sientes que estás perdiendo la batalla, más duro lucharás. Cuanto más luchas, más frustrado te vuelves.
(Osho)
“Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera. Ahora sí la entiendo. Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino? (…) Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve.”
(Las Enseñanzas de Don Juan - Carlos Castaneda.)
La palabra de los abuelos, de las abuelas Kamëntsá ha sido sembrada en el corazón: “…aprenda a hacer algo con sus manos, mantenga ocupadas sus manos para que no tenga la tentación de hacer daño con ellas…”
“Dichosos aquéllos que oyen y comprenden. Dichosos aquéllos que, al encontrarse solos con la noche, se sientan tranquilos, profundos y vastos como la propia noche, cuyos semblantes no sean afectados, en la oscuridad, por las faltas que ellos cometieron en la oscuridad; cuyos párpados no se escuezan con las lágrimas que hicieron verter a sus semejantes; cuyas manos no estén al acecho de fechorías y codicias; cuyos oídos no estén asediados por los silbidos de su lujuria; cuyo pensar no sea mordido por sus pensamientos; cuyos corazones no sean morada para toda clase de inquietudes que surgen ininterrumpidamente de todos los rincones del tiempo;”
(Cfr. El Libro de Mirdad - Mikhail Naimy)
La madre Universal, única poseedora del arte de hilar y tejer, tomó su inmenso huso y lo clavó en la tierra recién creada. Lo puso en el centro de la Sierra Nevada, atravesó su pico más alto, y dijo: éste es Kalvasankua, el poste central del mundo. Al decir eso desprendió de la punta del huso una hebra de algodón y, con su extremo, trazó un circulo alrededor del eje vertical declarando: ―ésta será la tierra de mis hijos.
(Reichel Dolmatoff, 1991)
Esta es la Madre y así es un territorio vivo que, por ser el corazón del mundo, es crucial para mantener el equilibrio del universo. Cuando la tierra se formó, se delimitó alrededor de la Sierra Nevada un territorio circular cuyo centro son los picos nevados y se extiende hasta el mar donde se completa el ciclo de las aguas. La Madre repartió este territorio, para ser cuidado por los hijos mayores: las cuatro naciones: Kogi, Wiwa, Iku y Kankuamo.
🎵🎶
Yo lo conocí una tarde, parado frente a un gran abismo,
y ni siquiera me miró.
Poderoso el viento que subía por aquel acantilado,
sosteniendo su emoción.
Solo dos talones en la tierra, todo el cuerpo en el vacío,
sobre el aire se apoyó.
Se me heló la sangre recordando,
si es que en lo que he caminado,
había visto tal valor.
Ahora sé que hasta el viento se inclina, ante el Amor.
Ahora sé que hasta el miedo termina, sirviendo al Amor.
Su cuerpo parecía flotar sobre una nube irreal,
entre la mente y la materia.
No existe el bien, no existe el mal,
ya no hay frontera que cruzar,
solo nos queda la conciencia.
De pronto retrocedió, me miró lleno de amor,
aquel señor del gran abismo.
Solo una frase y se marchó: "eres solo tu respiración",
en paz yo doy, en paz recibo.
Ahora sé que no hay nada corazón,
mas que cariño.
Ahora sé que el Gran Maestro Corazón,
es un abismo.
Solo el amor puede curar, solo el amor puede intentar,
vencer al monstruo del olvido.
Y a olvidarte de quién eres de qué fuiste y lo que hiciste,
del amor a lo prohibido.
Nunca te canses de intentar de recordar una vez más,
que eres ya tú lo más divino.
Y aunque no puedas comprender,
en cada muerte hay un nacer,
por eso duele estar tan vivo.
Ahora sé que no soy nada corazón,
mas que cariño.
Ahora sé que las serpientes son maestras,
de los caminos.
Ahora sé que ya no hay nada corazón,
mas que cariño.
Ahora sé que el gran maestro corazón,
es un abismo. 🎵🎶
El Abismo (Alonso Del Río)
“Es tan fácil atraer el bien como atraer el mal. Es tan fácil estar en armonía con el amor como con el odio.
Del espacio infinito y de la inmensidad de vuestro corazón, enviad bendiciones para el mundo, pues todo lo que es una bendición para el mundo es una bendición para vosotros.
Orad por el bien de todas las criaturas, pues el bien de toda criatura es vuestro propio bien, y el mal de toda criatura es vuestro propio mal.
¿No sois, todos vosotros, como los peldaños móviles de la escalera infinita del Ser?
Aquéllos que quieran elevarse a la esfera de la Sagrada Libertad, tendrán que subir forzosamente sobre los hombros de los demás. Y a su vez, tendrán que dejar que sus hombros sean peldaños por los que los demás suban.”
(El Libro de Mirdad - Mikhail Naimy)