Papá, siento como si me hubieran arrancado el corazón. Como si una parte mía, muy feliz, se fue con vos. Se fue con tu risa, con tu mirada, con tus abrazos, con tu voz. Me da mucha tristeza y miedo saber que no me van a volver a mirar tus ojos, tampoco sentir nuestra complicidad, nuestros chistes, nuestras charlas. Mi papá fue una persona muy graciosa, muy alegre, creo que parte de mi personalidad es gracias a él. También me enseñó a tener paciencia, a luchar, a aceptar las circunstancias de la vida y seguir adelante pero de una manera distinta, con alegría, esperanza y sobre todo dignidad siempre. Dejando mi tristeza y ego de lado, creo que te mereces descansar, estar tranquilo sin preocupaciones. Desde acá, te voy a extrañar y pensar siempre. Deseo, que nos cuides a mi y a los chicos, que nos guíes, que me sigas acompañando desde donde estes. Yo voy a hacer todo lo posible para aprender a vivir sin vos y te voy a buscar en cáda lugar que pueda. Gracias por estos años compartidos, fue un placer poder acompañarte y ser tu hija. Te amo y te voy a amar toda mi vida. Hasta siempre pa ❤️