No busco la foto perfecta, busco la mesa compartida. Y ahí siguen ellos.
Marta, enseñándome día a día cómo el amor madura sin perder la magia, que sigue siendo mi lugar seguro y mi calma cuando todo lo de fuera hace ruido.
Pasan los años y confirmo que lo importante no es el sitio, sino quién se sienta a tu lado.
Tengo a Pablo para las conversaciones reales, de las que importan y arreglan la tarde.
Tengo la lealtad de Carlos e Iván, inamovible aunque nuestras vidas cambien.
Tengo a Jaime, que es mucho más que un pilar creativo; es ese hermano elegido que entiende lo que pienso sin que haga falta decir nada, y que siempre está ahí para sacar mi mejor versión.
Tengo la calma de Diego cuando todo alrededor va demasiado rápido y esos pocos momentos sencillos con Yael que nos reconectan.
Y no puede faltar la nueva incorporación Rosi la gata más dormilona y más mona que voy a conocer nunca.
Todo esto sostenido por Ana y Luis, mis padres, dándome la seguridad de siempre.
Gracias por seguir llenando las sillas año tras año.
(Fok off no IA eh)
4 años,
4 años formando un amor verdadero juntos,
4 años disfrutando del camino juntos,
4 años que se pasan volando a tu lado,
4 años amándote más cada día.
❤️
Gracias.
Gracias por ser como eres.
Gracias por crecer juntos.
Gracias por dejarme verte crecer un año más.
Y gracias por todas las cosas que me haces ver al estar junto a ti.
Me siento tan feliz de verte convertirte en quien eres, año tras año,
que solo puedo pensar en lo orgulloso que estoy de ti,
del amor y la luz que desprendes.
Eres preciosa, mi vida.
Feliz día, y por muchos años más a tu lado.
Te amo