Hace 5 años, todavía con restricciones por la pandemia, me tomé con Antonio el 161 hasta Congreso de Tucumán , después el subte, y caminamos a la puerta del Pelle, cuando entró le dije que para volver haga el
mismo viaje al revés, y me fui a trabajar. En el momento no me di cuenta de mi bestialidad, pero Anto supo volver, y los siguientes 5 años se despertó, salió de casa 6.30 am , cursó, fue a ciudad universitaria, volvió a casa y volvió a salir para jugar al futbol y entrenar. No se llevó nunca materias, nunca pidió ayuda, apenas alguna clase particular de matemáticas en los primeros años. No sé demasiado que pasó ahí adentro, no porque no haya preguntado, pero la respuesta siempre fue “que te importa” Con el tiempo conseguí que al menos me contestara “no te quiero contar” (porque si te pregunto me importa) . Él no me quiso contar, fue su mundo, quedó para él, a mi basta saber que está bien, que tiene ganas de seguir estudiando, y que tiene confianza en que le va ir bien. Y si, sin duda le va ir muy bien. Orgullosa de vos
@ferroantono