Sigo pensando mucho en el sentido de pertenencia, en las líneas borrosas que separan el significado de “ir” y “volver”. En la importancia de la comunidad, ver y ser visto. La incomodidad de lo correcto. La ductilidad que uno experimenta, si se deja experimentarlo. Hay hábitos, palabras y perspectivas que ahora son propias. Pienso en mis ocho juegos de llaves, habitaciones propias y ajenas. Mis cosas en todos lados, todo lo que me llevo conmigo lo llevo de escudo.