Lo que Cusco me regaló.
Después de un largo tiempo sin poder viajar, por circunstancias de la vida, supe que mi primera parada sería Perú. Poder visitar a mi hermano y a su familia en el país donde han vivido durante tantos años era un sueño que quería cumplir junto a Iván y a mis papás, y finalmente se logró.
Lo que no sabía era que Perú traía consigo una sorpresa más: un sueño que esperaba sin prisas y que sabía que llegaría en el momento indicado. Decir que sí al amor de mi vida un 22 de diciembre en Cusco, decir que sí a nosotros y a una vida juntos. Iván, me caso contigo. Llenas mi vida de amor y felicidad cada día. La fluidez y la sinergia que compartimos, ¿cómo ponerla en palabras?, ¿cómo explicarla a los demás? Quizás fue un simple golpe de suerte; quizás el destino dictó que estamos hechos el uno para el otro; o quizás sea algo que ni el mismo universo puede explicar. Pero, en fin, de alguna manera lo encontramos, lo nutrimos y lo cuidamos día con día, y eso me llena. Me llena saber que estás para mí y yo para ti. Te amo.