Exposición colectiva: Bajo tierra late algo
Quiero agradecer profundamente a todas las personas que me acompañaron en este proceso de creación. Ha sido un camino difícil, pero también el inicio de algo que me mueve y me invita a seguir explorando. Queda mucho por investigar, mucho por aprender.
Mi práctica pictórica se abre como una arqueología emocional del espacio. A través del ensamblaje, las texturas y las formas geométricas, busco en los fragmentos muros, puertas, escombros esas huellas arquitectónicas y transitorias que aún guardan memoria. Son restos que, al ser reconfigurados, pueden despertar recuerdos íntimos y resonancias ocultas.