“Te he visto muchas veces con ese mismo gesto, el de dar un par de pasos atrás, entornar los ojos y sostener con la mano el bote de spray, o el rotulador, o el aerógrafo. Te he visto ladear la cabeza, pensando en lo que falta para el punto y final, para no quedarte con las
ganas. Y sabiendo lo que ibas a hacer -lo he visto muchas veces- he temido lo inevitable: una última línea bien gorda y chorreante, sin miedo al derroche, en medio del lienzo. Y podía pasar que se escuchara en el aire un suspiro -buah, increíble-. O podía pasar,
también, que el chorreo lo inundara todo y se diera, finalmente, la sentencia: lo arruiné, con una línea menos hubiera sido perfecto.
Hoy hay sin duda una incógnita: las gotas negras no caen y rebosan, no se temió al vacío, no se dudó en que la cinta que contiene hiciera su función. Hay una leve renuncia y qué cuando hay calma en ella, cuando quedarse con ganas de más puede convertirse en un lugar apacible.
Das unos pasos atrás, aprietas el rotulador, giras la cabeza, entornas los ojos. Hoy no hay paso adelante ni línea de más, hoy está perfecto tal cual está.”
Este es el texto precioso y divertido que hizo
@aurora_ugr para Una Línea Menos que puedes visitar en
@menfisgranada hasta el 13 de junio
Aurora Montesinos