San Juan parece tener cada vez menos espacio para el arte que incomoda y/o cuestiona. Las intervenciones son borradas en cuestión de días. No solo las nuestras: también el graffiti, los mensajes espontáneos, las marcas de vida de la calle.
Se borran mensajes, nombres, rastros, preguntas. Parece que hay espacio para todo… menos para paredes que piensen en voz alta.�
Mientras tanto, siguen creciendo los anuncios de lujo, los “Se Vende”, y los murales decorativos que no alteran nada.
Una ciudad tan ruidosa, pero cada vez más silenciada.
Que la calle nunca calle. #bembapr
Por todas las semillas que faltan.. Vuelve al suelo para flore-ser. #bembapr
Visual inspirada por pieza de @otraplanetajupiter y gesta de @matrilineo ; siempre tierra fértil para crecer y sanar.
Romero, Romero, Romero… ¿Cuánto gasta el municipio de San Juan en borrar paredes y en “vigilancia”? ¿Qué otras cosas priorizarías en invertir? Ellos borran, seguimos rayando.
Puerto Rico fue diseñada como vitrina de la democracia estadounidense en el Caribe. En los tiempos de Luis Muñoz Marín, el muñocismo articuló un proyecto político y cultural donde “la patria” se convirtió en marca. Fue una maquinaria de poder cultural e ideológico que, entre los años cuarenta y cincuenta, consolidó una nueva idea de nación colonial. La DIVEDCO fue su brazo visual: propaganda, afiches, películas, libros y cartillas que colocaron al jíbaro de pava, machete y plátano como símbolo oficial de lo puertorriqueño. Una cultura cuidadosamente moldeada, orgullo nacional sin independencia, identidad domesticada y lista para exhibirse. Ese jíbaro, convertido en emblema, encarnaba un orgullo nacional que no ponía en riesgo la relación colonial con Estados Unidos.
Ese molde no desapareció: se transformó. Hoy los mismos símbolos reaparecen en el espectáculo cultural global. El jíbaro, la bandera, la silla, el barrio—todo convertido en utilería de escenario, merch y consumo masivo. La patria se representa para que no tengamos que representarnos; alguien ya ama la patria por nosotros mientras la vende ante nuestros ojos. La verdad incómoda es que Puerto Rico fue hecho para vender—su tierra, su gente, su memoria.
Está intervención fue instalada en la casa de Dr. Ramon Emeterio Betances en Mayagüez. ¿seguiremos consumiendo la patria como espectáculo o reclamaremos la matria como territorio en lucha? ¿Sacaremos a los muñocistas de la casa de Betances?
#bembapr #PRvende #ActivistasdeCarton