"PIEL: la permanencia de lo que no se desprende"
En esta muestra, la herida, la piel y la cicatriz, se resignifican, pasan de ser sufrimiento a ser archivo, testigo y huella de nuestra configuración, se convierten en un detonante de autoconocimiento, un mapa que nos muestra todo lo que ha atravesado, marcado y edificado nuestro ser.
A través de una plástica abyecta, se explora la herida, la piel y la constante transformación, entendiendo que la existencia humana es dinámica, sensible y cruda. Señala que todo deja una marca en nosotros, que somos piel en continuo cambio: cada cicatriz, dolor, daño y textura es testimonio de lo que nos habita.
La sociedad hipermoderna que describe Gilles Lipovetsky está marcada por la alienación, el capitalismo, consumo y la pérdida de vínculos profundos, provocando en las personas una sensación de desconexión y enajenación de sí mismas, por lo que con esta exposición se busca reactivar la sintiencia humana y propiciar una reflexión sobre la autopercepción en la sociedad contemporánea, proponiendo al espectador mirarse como piel y carne en continuo cambio.
Somos marcas, somos fragilidad, somos regenerativos, somos constante transformación, somos vida, somos piel.
Registro fotográfico por
@estigmene_acrea 📷