El vacío que hay en casa, sin gatinos por primera vez en diecinueve años, desde que llegó Lana, es solo comparable al que siento ahora en mi alma, al haberse ido Bimba, la segunda que entró en casa, hace trece años, y que llevaba siendo «gatina única» desde que murió Tesa hace año y medio. Iba a decir que no tenemos suerte con los bichos, pero sí, suerte sí tenemos, por todo lo que nos ha dado cada una. Lo que pasa es que no nos duran, jolín. Y una vez más, desde que en aquel verano de 2016 cambió todo, la muerte golpeando cerca, cuando aún no toca, la ausencia de los seres amados. El vacío. El dolor. Justo cuando empiezas a sentirte muy feliz y afortunado.
De lo malo, habrá que quedarse con que en este caso fue de repente, de un día para otro, cuando se puso malísima. Este fin de semana, que coincidió que quedamos en casa, fue uno de los que más feliz y contenta estuvo, con nosotros en la cama, ronroneando, con esa manía que tenía de ponerse encima de mi pecho, bien arriba, y lamerme y morderme la cara, frotar sus mejillas con las mías y, finalmente, quedarse dormida con la cabeza bien apoyada en la mía.
O, y aunque precisamente por eso el vacío es mayor, y me siento raro sin tener siempre que estoy en casa a un gato encima, como cuando tenía que trabajar casi todos los días con ella o bien echada en mi regazo o encima del escritorio, cada vez que me sentaba al ordenador. Por no hablar de la costumbre que tenía de ponerse de pie encima de mí, de vez en cuando, pasar una patuca a cada lado de mi cuello, como si me abrazase, y empezar a lamerme, hasta que tenía que apartarla para poder ver la pantalla del ordenador.
Así que sí, suerte sí que hemos tenido de poder sentir todo eso, por haber tenido tres gatinas tan especiales, cada una a su manera. Pero duele mucho.
Ahora ya estás con Lanita, con lo que os queríais y la depresión que pillaste cuando murió. Ya podéis volver a dormir juntas, abrazadas. Y hazle también un poco de caso a Tesita, anda, que también te quería mucho.
Te echamos mucho de menos, Bimba. Os echamos de menos a las tres.
3 months ago