Agradecemos la participación de todas las personas que nos acompañaron en el taller “Exploración mapeo cuerpo-territorio: cartografías feministas desde el Sur, Ser y Caribe”. Nos sentimos conmovidas por su disposición a pensar la cuerpa desde nuestras experiencias colectivas. ¡Nos vemos en la próxima!
¡Gracias al @encuentrogeofeministapr por el espacio!
El taller “Exploración mapeo cuerpo-territorio: cartografías feministas desde el Sur, Ser y Caribe”, propone una experiencia participativa desde las geografías feministas y decoloniales en nuestra región. La metodología de mapeo cuerpo-territorio, desarrollada por los feminismos latinoamericanos, enmarca el cuerpo como el primer territorio de disputa; un espacio atravesado por dinámicas de poder y trastocado por las prácticas y violencias coloniales del patriarcado y el racismo estructural.
Acompáñanos en la exploración del cuerpo como territorio de memoria, resistencia y conocimiento. A través del mapeo y dinámicas participativas, reflexionaremos sobre las prácticas de cuidado colectivo y la imaginación de futuros territoriales más justos.
📅 jueves, 7 de mayo de 2026
⏰ 12:00 p.m. - 1:20 p.m. (puntual)
📍Universidad de Puerto Rico en Humacao (Área central conocida como “El nido”)
🎟️ Libre de costo y abierto al público general.
Accede a este enlace https://shorturl.at/nDKaPen (también lo puedes encontrar en la biografía) y llena tu inscripción.
Este taller es posible en parte con el apoyo del Encuentro de geografías feministas, el Departamento de Ciencias Sociales UPR-Humacao y el Departamento de Geografía de la UPR-Río Piedras.
¡Este sábado nos vemos en nuestro segundo junte de escuelas rescatadas!
Fecha: 6 de diciembre de 2025
Hora: 1:00 - 4:00 pm
Lugar: @lacondepr en Saint Just, Carolina
Enlace al registro: https://forms.gle/5AbBZgkvrvUy91ER8
¡Están todes invitades!
El 15 de marzo de 2025 un grupo de alrededor de 60 personas, en su mayoría representantes de 25 proyectos de rescates de escuelas cerradas en distintos municipios de Puerto Rico, se dieron cita a la Universidad de Puerto Rico en Humacao para dialogar sobre la ocupacion y la transformación de las escuelas cerradas de sus comunidades.
Como parte de ese primer junte, les líderes, gestores y visionaries diaologaron sobre los capitales sociales de sus proyectos y comunidades, los retos que enfrentan y las visiones futuras que guían sus acciones. Ademas, les participantes expresaron el deseo de continuar encontrándose para continuar apoyando sus trabajos, hilar redes de apoyo y pensar colectivamente sus gestas.
Por esta razón, el próximo sábado, 6 de diciembre de 2025 retomamos esta conversación con líderes y visionaries que rescatan escuelas e invitamos a otres soñadores a unirse a este junte. Queremos visualizar en colectivo las posibilidades a futuro de una red de escuelas rescatadas. Esta vez el punto de encuentro es en La Conde, una escuela rescatada por la comunidad, para la comunidad ubicada en Saint Just, en Carolina.
¡Quedan todes invitades a nuestro junte!
Día: sábado, 6 de diciembre de 2025
Hora: 1:00 pm – 4:00 pm
Lugar: @lacondepr (Escuela Carlos Conde Marín), Saint Just, Carolina
Información de registro: https://forms.gle/5AbBZgkvrvUy91ER8 (enlace en bio)
Video por Abimar Colón Martínez
¡El 6 de diciembre de 2025 regresa el junte de líderes comunitaries, gestores y visionaries que rescatan y transforman las escuelas cerradas de sus comunidades!
➡️ El pasado 15 de marzo de 2025, tuvimos la oportunidad de compartir en el encuentro “Rescatar el futuro: Memoria, Presencia y Re-Ocupación de Escuelas Cerradas”, llevado a cabo en la Universidad de Puerto Rico en Humacao.
Ese día nos juntamos líderes comunitaries, gestores y visionaries que organizan sus comunidades y desafían políticas de desarticulación comunitaria y educativa como ha sido el cierre de escuelas.
Contamos con la presencia de más de 60 personas, en su mayoría líderes comunitarios que representaron unos 25 proyectos e iniciativas de rescates de escuelas que apuestan a un futuro desde las esperanzas de nuestra gente, desde la comunidad y la colectividad. Como parte del junte tuvimos la oportunidad de desarrollar varias actividades participativas para recopilar datos respecto al ‘capital social’ de los proyectos y comunidades, los retos que enfrentan y los futuros que guían sus acciones.
➡️ El próximo sábado, 6 de diciembre celebraremos el junte “Rescatar el futuro: Encontrarnos para seguir construyendo” y compartiremos los datos que recopilamos para continuar dando forma a este junte de escuelas rescatadas y sus posibilidades a futuro.
¡Acompáñanos el 6 de diciembre de 2025 en @lacondepr (Escuela Carlos Conde Marín en Saint Just, Carolina) desde la 1 pm hasta las 4 pm!
¡Regístrate aquí!: https://forms.gle/kHwz3XmRqfDXoFdHA (enlace en bio)
✨ Alivio imperfecto
un relato-montaje de Thaís M. González Peña con la poetiza Grace Peña (@saudade_g )
Como parte del segundo ciclo de activación de la Puerto Rican Arts Initiative (PRAI), compartimos este proceso que explora la relación entre madre e hija en el contexto de la comunidad dominicana en Río Piedras, Puerto Rico.
En la mentoría de este trabajo me acompaña Kairiana Núñez Santaliz (@kairiananunezsantaliz ), con la ofrenda de su mirar; Tayra G. Martínez Matías (@_salaraya_ )en la asistencia administrativa; Emma Michelle González de la Cruz (@curveame ) con su regiduría; Abimar Colón Martínez (@abimarcolon )con su arte publicitario; y Luís Estrada Agosto (@forever_estrada )desde su complicidad creativa en el vestuario.
Esta microresidencia es posible gracias a la gesta inmensa de Casa Ruth, que continúa siendo un regalo para quienes llevamos este espacio muy cerca del corazón, y a la Puerto Rican Arts Initiative (PRAI) y su equipo curatorial, subvencionado por la Mellon Foundation y la University of Texas at Austin.
📅 8 de noviembre de 2025
🕖 7:00 p.m.
📍 Casa de Cultura Ruth Hernández, Río Piedras
Es un regalo seguir colaborando con @abimarcolon quien es la mirada y creadora de esta imagen de publicidad.
El último mes del proyecto de conclusión de maestría fue - más o menos - cerrar ciclos sin querer y abrir nuevos con la emoción de alguien que se muere de miedo. Caminar y caminar y caminar Bogotá. Estremecerse. Sentir el abrazo que solo Latinoamérica sabe dar. Celebrar. Encontrar el escenario para los nuevos amaneceres. Graduarme de la Maestría en Gestión y Administración Cultural de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Comenzar la reconstrucción.
Esto no es un resumen de memorias de mi último semestre de maestría, es un revolú. Registro de algunas cotiadianidades que se rehúsa a reducir todo aquello que se vivió y sintió, pero que quiere honrar lo recorrido. Material de un archivo - en construcción - que contará la historia dando todas las vueltas que sean necesarias.
El cuarto mes del proyecto de conclusión de maestría fue - más o menos - regresar y poner el dolor y la nostalgia al servicio de mis esfuerzos por cerrar los ciclos del ritual académico y las pachangas que le acompañan. Documentar los recuerdos míos y los que no son míos también. Disfrutar al máximo los frutos exquisitos de la gestión cultural universitaria que se cocina a fuego lento y con mucho amor. Repensar el outfit que usaría para defender mi proyecto más de siete veces. Planificar la defensa como si se tratara de una producción teatral (gracias, Leo, Clara, mami, papi, Kim, Mila, Mariana, Nicole y Andaira por ser mi equipa de producción por excelencia). Encontrar el outfit dos días antes del 14 de mayo. Recibir seres querides en el seminario. Recibir amor de les seres querides que conocí en el seminario hace dos años. Defender mi proyecto de conclusión frente a Vicky y a su sala de archivo. Recibir el consejo de las cuatro MAESTRAS que acompañaron mi proceso de realizar el proyecto para terminar la maestría. Recibir el abrazo de la gente que vivió uno de mis recuerdos iupitenses favoritos junto a mí. Mirar al cielo y agradecer profundamente. Celebrar y despedir y recibir y concluir y someter y respirar. Presenciar el esfuerzo y el brillo de les demás que defendieron sus proyectos de conclusión. Guardar tres años de recuerdos en cajas. Buscarle un nuevo hogar a esas cajas. Encontrar el traje rojo. Atreverme a inventar un nuevo ciclo. Y mucho más.
Esto no es un resumen de memorias de mi último semestre de maestría, es un revolú. Registro de algunas cotiadianidades que se rehúsa a reducir todo aquello que se vivió y sintió, pero que quiere honrar lo recorrido. Material de un archivo - en construcción - que contará la historia dando todas las vueltas que sean necesarias.
un millón de gracias a @l3p_photography por documentar mi defensa y hacerme llorar con sus fotos
El tercer mes del proyecto de conclusión de maestría fue - más o menos - rendirse ante las pausas que nadie quiere, pero tiene que hacer. Escribir donde no se supone que estuviera escribiendo. Aventurarnos a hacer caldo santo augurando un día de pascuas muy significativo. Recopilar metadatos en la cocina de la casa de los bisabuelos, terreno de los más grandes recuerdos y de los más intensos duelos. Celebrar a mi hermanito que cree que se está alejando del diminutivo al cumplir más años. Reescribir. Leer la H y todas sus letras. Buscar mi barrio en la biblioteca. Crear otro archivo y digitalizar memorias deseando que el escáner de mi printer del 2010 lograra transportarme a un lugar donde la sonrisa de mi bisabuelo brille en vivo y a todo color. Continuar tratando de pausar. Ser abrazada por la gente que comprendió mi necesidad de seguir. Caminar. Llorar. Ver la vida transformarse. Escribir. Y mucho más.
Esto no es un resumen de memorias de mi último semestre de maestría, es un revolú. Registro de algunas cotiadianidades que se rehúsa a reducir todo aquello que se vivió y sintió, pero que quiere honrar lo recorrido. Material de un archivo - en construcción - que contará la historia dando todas las vueltas que sean necesarias.
El segundo mes del proyecto de conclusión de maestría fue - más o menos - cruzar la 30 muchas veces a la semana porque el trabajo, la vida y los estudios se convirtieron en cómplices del magnetismo que me empuja hacia las riberas del río Antón Ruiz. Escuchar muchas conferencias inspiradoras con mensajes que parecían enviados desde el mismísimo cielo. Visitar el jardín de Tere y mirar sus álbumes de fotos y confundirme descifrando cuál tenía más flores. Regresar a mi rinconcito favorito de la radio regional humacaeña. Digitalizar en cuatro escáners diferentes. Recopilar metadatos sentada en una mecedora. Recordar y llorar. Recordar y resistir. Volver a hablar con Vicky. Presenciar juntes inigualables. Escribir y escribir y escribir. Buscar mis primeros coarchivistas junto a papi. Pensarme como académica/familiar/vecina/nieta presentá. Intentar de nuevo y regresar a lo nuevo. Molestar a alguien que sabe bregar con código. Documentar los recuerdos míos y los que no son míos también. Convencerme de que puedo seguir un plan de trabajo. Caminar. Escuchar libros. Maravillarme ante el trabajo de quienes rescatan escuelas. Redactar borradores de políticas de archivo. Diseñar. Estar en el balcón de mi hospedaje a la hora en punto en que un macharrán quiso sacar su macharranería a pasear. Reconocer que ese suceso de macharranería cambiaría mi escrito de conclusión. Recibir el abrazo de mi mentora de proyecto y de muches soles más ante esa situación. Esperar a que las luces de la Fernández Juncos se pusieran rojas para tomar fotos en el medio de la calle. Reimaginar, recordar y documentar la escuela de mi comunidad. Y mucho más.
Esto no es un resumen de memorias de mi último semestre de maestría, es un revolú. Registro de algunas cotiadianidades que se rehúsa a reducir todo aquello que se vivió y sintió, pero que quiere honrar lo recorrido. Material de un archivo - en construcción - que contará la historia dando todas las vueltas que sean necesarias.
El primer mes del proyecto de conclusión de maestría fue - más o menos - prepararme para la nostalgia que acompaña a les que están a punto de graduarse de la iupi (y no saben cómo escribir un capítulo diferente al que recoge siete años de historias). Imaginar un archivo dedicado a las escuelas cerradas de nuestro archipiélago mientras pensaba en cómo podríamos alojar todas esas fotos que debimos tirar. Lidiar con las autoridades académicas y convencerles de que mi proyecto merecía obtener autorización de cipshi. Pensar el futuro como un verbo muy similar a “imaginar”. Distinguir entre las imaginaciones que debemos enraizar y las que tenemos que despegar de los relojes y los mapas para sobrevivir este presente que tanto asusta. Agradecer todo lo que nos regalan los programas académicos que tienen poco que ver con la avaricia del capitalismo. Celebrar que llegué a una de esas edades muy famosas, pero poco explicadas junto a gente que está puesta para acompañar la confusión y compartir una comida rica. Documentar los recuerdos míos y los que no son míos también. Hilar voluntades junto a corazones comprometides con repensar los cuchitriles diseñados por la corrupción. Convencerme de que puedo seguir un plan de trabajo. Leer. Escribir. Solicitar graduación. Convencerme de que mis esfuerzos por completar la maestría no estaban tan mal. Diseñar. Comer tiramisú. Ir al teatro y reiterar que lo amo. Acompañar a uno de mis pilares en un momento de triste vulnerabilidad. Caminar. Y mucho mucho más.
Esto no es un resumen de memorias de mi último semestre de maestría, es un revolú. Registro de algunas cotidianidades que se rehúsa a reducir todo aquello que se vivió y sintió, pero que quiere honrar lo recorrido. Material de un archivo - en construcción - que contará la historia dando todas las vueltas que sean necesarias.