Alejandro Astola vuelve a empezar, pero sin nostalgia vacía. En esta entrevista repasa cómo Fondo Flamenco pasó de ser un movimiento underground a llenar conciertos sin radio ni televisión. También deja una idea clara: hoy serían vistos de otra forma, pero lo suyo ya está hecho.
Cuenta, además, cómo nacieron dos canciones que acabaron en el imaginario de todo el mundo. Ojalá, escrita con 13 años, a la sombra de un árbol en pleno agosto. Mi estrella blanca, compuesta en el camino de vuelta a casa después de ver a su primera novia.
Ahora, sin industria detrás y en formato mínimo, está girando por más de 60 salas con un boca a boca que sigue creciendo.
La entrevista completa, ya en Revista Bando.
✍🏼
@abascal9